Norma Duval: obsesión por la comida sana

De pequeña odiaba la verdura, ahora es su pasión. No prueba la carne y le pierden los pestiños de su abuela.

Reconoce que la comida es sagrada para ella. Un disfrute para el cuerpo y un alimento para el alma. Quizá por eso, antes de su encuentro con LA RAZÓN, pica tres pastelitos y cuatro minisandwiches para dar fe de que sus palabras son ciertas. «La cocina es algo fantástico porque sirve para unir a las personas en torno a una mesa, compartir alimentos y charlas. Disfrutar de la compañía es, además, un aspecto que sirve para definir las propias culturas», explica Norma Duval. La artista no para; su vida es un constante sprint en el que combina su trabajo con las causas solidarias. Precisamente, la ex vedette dedica estos días a apoyar con Lindor el «Día del cuidador», que se celebrará el día 5 de noviembre. «Los cuidadores son personas extraordinarias y anónimas de nuestra sociedad que con su esfuerzo y dedicación dan su vida por otros, renunciando a su ocio y tiempo libre. Es una maravillosa forma de que la sociedad reconozca esta gran labor de amor y generosidad que realizan», asegura Duval. Y claro, a este ritmo, poco tiempo le queda para pasar entre fogones y reconoce que le da rabia «porque soy buena en la cocina». «Todo lo que sé lo he aprendido de mi madre y de mi abuela. Su cocina casera estaba riquísima, sobre todos los postres... Mi abuela, que es andaluza, me enseñó a hacer unos pestiños y un arroz con leche que me salen estupendos», confiesa. A la carne ha renunciado por completo, quizá, de vez en cuendo, una lonchita de pavo. Eso sí, que a nadie se le ocurra privarla del pescado, la verdura y los platos de cuchara. «Es curioso porque de pequeña no comía nada, odiaba la verdura y mi padre me castigaba por no comerla. Ahora, es lo que más me gusta», explica. Sus hijos también han heredado su pasión por la cocina «y eso que son todo chicos», dice. Y Matías, su pareja, prefiere ejercer de comensal, «aunque él sí debe cuidarse más porque es grande y tiene tendencia a coger algún kilo de más». Norma huye de las dietas, aunque dice que hay personas que por su constitución deben seguirlas. «La mía es comer sano, variado, huir de los fritos y, sobre todo, apostar por la comida casera. No se puede privar al organismo de los alimentos que necesita para funcionar», aconseja.

La artista, que afirma que tiene «obsesión por los alimentos sanos», explica que su manía llega a tal límite que cuando sus hijos eran pequeños e iban al Colegio Americano, todos los días, a las doce de la mañana, allí estaba, a las puertas de la escuela, con una cesta de comida casera. «No quería que se alimentaran de comida americana, así que cada día les llevaba platos cocinadas en casa. Y no era la única, aunque no puedo dar el nombre, ahí estaba también al igual que yo otra persona muy famosa que llevaba comida a sus hijos», asegura. Amor de madre.

Su selfireceta: Macedonia de frutas

Ingredientes:

-Sandía-Naranja-Kiwi-Manzana-Pomelo-Melón-Limón

Elaboración:Realizar una rica macedonia no tiene gran misterio, la clave reside en elegir una materia prima de primera. En verano las hago más variadas, ya que en invierno la fruta es limitada. Se cortan las piezas de fruta en pequeños pedacitos y luego se le añade el zumo. A mí me gusta hacerlo de naranja mezclado con un chorrito de limón.

Mi restaurante favorito

Thai garden 2112

Dónde: C/ Arturo Soria, 207, Madrid.

Precio medio: 25 euros.

Teléfono: 91 5 778884

Irresistible... todo, ya ni pido cuando voy, Emilio (el dueño) me pone lo que él quiere...

Opción «b»: el único restaurante de Madriguera, un pueblo de Segovia.