Álex Lequio, entre la curación y un nuevo tratamiento

Ante la espera de un nuevo diagnóstico de su cáncer, mantiene el humor mirándose al espejo y riéndose por parecer «un reptil»

Álex Lequio. Foto: Gtres
Álex Lequio. Foto: Gtres

Ante la espera de un nuevo diagnóstico de su cáncer, mantiene el humor mirándose al espejo y riéndose por parecer «un reptil».

En marzo de este año le diagnosticaron cáncer al hijo de Ana Obregón y Alessandro Lequio, Álex Lequio, y fue entonces cuando pusieron rumbo a Nueva York, más tarde irían a Nueva Jersey, para recibir un tratamiento. Ahora, la familia está en Madrid, después de 8 meses enfrentándose a la enfermedad, para disfrutar de la Navidad con humor y todas las esperanzas puestas en que el diagnóstico que recibirán durante estos días confirmen que Álex se ha curado. Según “Jaleos”, tiene previsto volver a Nueva York, al Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSKCC), donde comenzó su batalla contra el cáncer, para contar con una segunda opinión además de la que le desvelarán en la Clínica de la Universidad de Navarra.

“Me gustaría llegar a normalizar e incluso vulgarizar la palabra cáncer”, explica Álex en una entrevista concedida a la revista “¡Hola!”, “para que la gente lo vea como un simple diagnóstico médico más”. El joven no se lamenta, sino que muestra la imagen alegre que le caracteriza asegurando en dichas declaraciones que “me he venido abajo, pero siempre he estado arriba”, refiriéndose a que, si eres una persona muy feliz, “cuando te vienes abajo en realidad sigues estando en el lado positivo de las cosas”, confiesa.

Durante su estancia en Estados Unidos no solo ha contado con la compañía de sus padres, a quienes tiene como “mejores amigos” y sobre los que asegura que “no hay acontecimiento sobre la faz de la tierra que pueda unirnos más”, sino que también ha recibido visitas de otros familiares y amigos, como su hermana pequeña o su prima a quien llama cariñosamente Grazziela. “Yo tengo seis amigos”, explicaba Lequio a la revista, “dos son mis padres y a todas estas personas cercanas de verdad he tenido la suerte de verlas mucho en Estados Unidos”. Además, han sido innumerables los mensajes de ánimo que ha recibido a través de redes sociales y el hijo de Obregón ha “intentado contestar a todos, aunque escribo muy lento”, confesaba.

Con la quimioterapia Álex Lequio ha perdido sus rizos pero para él no es un problema, más bien le hace gracia “mirarme al espejo y parecer un reptil, aunque entiendo que haya gente a la que le pueda impactar ese cambio”, señala. No hay nada que le haga parar a pesar de su enfermedad. La empresa que creó con 22 años -ahora tiene 26-, “Polar Marketing”, no se va a ver perjudicada por su situación, sino que el entrevistado por “¡Hola!” explica sus proyectos sobre la posibilidad de “montar una célula en Barcelona y en Valencia”. Lequio utiliza metáforas basadas en la verdad y el humor para explicar su situación, aclarando que “si vas andando y llevas una mochila con un montón de piedras de más, ¿cambias de camino?”, plantea, “yo no voy a cambiar, voy a seguir mi camino pero teniendo que esforzarme un poco más para seguir a la misma velocidad”.

A finales del mes, Álex Lequio realizará una acción solidaria en Madrid junto a la fundación Caico, que participa en la lucha contra el cáncer infantil.