Ana Obregón, rompe a llorar en el plató de «Volverte a ver»

La actriz muy emocionada se sincera sobre el duro episodio que está viviendo en su vida con su hijo Álex Lequio

Ana Obregón en el programa «Volverte a ver» / Mediaset
Ana Obregón en el programa «Volverte a ver» / Mediaset

Han pasado ocho meses desde que a su hijo le diagnosticaran cáncer, y no ha sido hasta ahora cuando Ana Obregon ha hecho una entrevista de lo más sincera en el programa de televisión que presenta Sobera, «Volverte a ver». La actriz dejó todos sus compromisos profesionales para trasladarse a Estados Unidos para tratar la enfermedad de Álex Lequio.

Cuando Ana apareció en plató tuvo un recibimiento acogedor e inédito y seguidamente Carlos Sobera le dedicó unas dulces palabras: «Te lo mereces». Durante la entrevista la bióloga transmitió calma y aclaró: «Todo va muy bien, dentro del pronóstico que había va fenomenal. Estamos muy animados. Nunca me he puesto nerviosa en un plató pero hoy sí porque no me siento Ana Obregón, me siento madre de un hijo que lo ha pasado mal».

«Ahora me queda lo que siempre he tenido, que amo la vida por encima de todo, que lucho con uñas y dientes por mi hijo porque me da la fortaleza. Espero que mi hijo se cure del todo, que esto se pase. Es una lucha. La gente no sé si es consciente de que en España se detectan 200.000 casos de cáncer», explicó Obregón al presentador. También explicaba que solo ha llorado dos veces en los ocho meses desde que empezó esta pesadilla. Uno de los momentos más duros fue cuando le detectaron el tumor, y Álex aún estaba dormido por la anestesia. El segundo momento fue cuando su propio hijo le preguntó: «¿Mamá, me voy a morir?», a lo que Ana contestó: «No, no te vas a morir», unas declaraciones que ponen los ojos vidriosos a la actriz. «Cualquier madre se desmorona, me permití el lujo de llorar una noche entera junto a mi hijo», confesó. Para terminar la entrevista Ana hizo una pequeña broma: «Tercera vez que lloro en ocho meses» a lo que también añadió: «Me emociono al ver lo fuerte que es mi hijo. No se ha quejado nunca».