Carlos Gustavo quiere otro rey: prefiere que le suceda su hijo en vez de su primogénita Victoria

El soberano sueco, que celebra su 70º cumpleaños, causa polémica por preferir que sea su hijo el que le suceda en vez de la primogénita, Victoria

El soberano sueco, que celebra su 70º cumpleaños, causa polémica por preferir que sea su hijo el que le suceda en vez de la primogénita, Victoria

Carlos Gustavo de Suecia celebra este fin de semana su 70º cumpleaños rodeado de familiares y amigos (muchos de ellos, «royals» europeos) que le han apoyado a lo largo de su vida y durante los más de cuarenta que lleva al frente de la Jefatura del Estado de su país. Los Bernadotte al completo –incluidos sus cinco nietos– participarán en los cinco días de fastos que la corte y las instituciones suecas han preparado para esta fecha. Sin embargo, tras las sonrisas en las caras de la familia real habrá cierto resentimiento que ha salido a la luz en los últimos días y que, según se ha llegado a comentar en su círculo de confianza, ha hecho mella entre sus hijos. En concreto, entre las princesas Victoria y Magdalena, quienes no aciertan a entender algunas confesiones que, con motivo de su efemérides, ha hecho su padre recientemente.

Los escándalos, altibajos y biografías discordantes que han marcado la vida del Rey nunca han sido motivo de cisma ni en su matrimonio, ni en su relación con sus hijos ni, mucho menos, en su permanencia en el trono de Suecia. Nunca, hasta ahora.

Ni los rumores de infidelidades, ni los desórdenes alimenticios de sus hijas, ni su frustrada vocación de actor hicieron tanto daño a su imagen como sus desafortunados comentarios acerca de Victoria, Magdalena y alguno de sus nietos durante las reuniones y entrevistas concedidas. Sus últimas declaraciones no sólo han creado malestar en su entorno más cercano, sino que han abierto un debate inédito durante su reinado: el temido tema de la abdicación.

- Victoria, la más querida

La conclusión a la que ha llegado el pueblo sueco es determinante: no es ni el padre entregado ni el abuelo entrañable que la gente de su entorno pensaba que era. Según un sondeo difundido por la agencia sueca TT, cuatro de cada diez suecos apoyan la abdicación de Carlos Gustavo. Hace apenas cinco años, la proporción era mucho menor: tres de cada diez.

El nacimiento del primogénito de Carlos Felipe ha reabierto un gran debate que ya se cerró hace más de tres décadas en Suecia: el de la sucesión. Desde que en 1980 se llevara a cabo la reforma de dicha ley en el país escandinavo, la heredera al trono del país es Victoria, la primogénita, quien, además de haber alumbrado otra heredera, gana por goleada al resto de sus familiares en lo que a popularidad entre los suecos se refiere –incluso por delante de su padre–. Sin embargo, el monarca nunca defendió este cambio. Él, que fue heredero a pesar de tener cuatro hermanas mayores, no está, ni ha estado nunca, a favor de que no sea su hijo, su legítimo heredero. De hecho, ha manifestado recientemente que Alexander debería ocupar el segundo puesto en la sucesión al trono después de su padre, Carlos Felipe, y que entre los suecos existe una mayoría que desea un rey antes que una reina.