Hiba Abouk: «Mi felicidad no depende de tener un hombre a mi lado»

La actriz, madrina de la temporada cultural francesa 2016, habla de su relación con Curro Sánchez, hijo del guitarrista Paco de Lucía, y se define como pacifista en el conflicto contra el yihadismo.

Abouk observa «una islamofobia difícil de evitar»
Abouk observa «una islamofobia difícil de evitar»

La actriz, madrina de la temporada cultural francesa 2016, habla de su relación con Curro Sánchez, hijo del guitarrista Paco de Lucía, y se define como pacifista en el conflicto contra el yihadismo.

Hiba Abouk está «muy feliz», un estado de ánimo que se asocia a su relación con el hijo del fallecido guitarrista Paco de Lucía, aunque asegura que su felicidad «nunca ha dependido de si tengo pareja o no», cerrando así cualquier rendija que remita a su vida privada.

De ascendencia tunecina y libia, logró la fama un 4 de febrero de 2014. Ese día, Telecinco emitió el primer capítulo de «El Príncipe». «Ha sido un regalo para todos los que participamos en ella», comenta, segura de que el éxito que ahora la rodea no le creará síndrome de abstinencia: «Hay que asumir que una carrera no va a estar llena de exitazos, como también que no siempre vas a trabajar en obras maestras», matiza para añadir que, «a veces, un trabajo bonito tampoco te asegura el éxito».

«El Príncipe» narra las peripecias de la Policía y los habitantes de la barriada ceutí del mismo nombre; una historia de peligro, drama y acción que, por supuesto, está salpicada por una complicada historia de amor entre una joven musulmana (Fátima, el personaje de Hiba) y el agente Javier Morey (Álex González). Un retrato ahora de máxima actualidad, no sólo por la latente amenaza terrorista del Dáesh, sino porque de ese barrio han salido varios «militantes» de la lucha en Oriente junto a estos asesinos. Abouk, conocedora de la realidad que viven sus habitantes porque les ha visitado en más de una ocasión, arguye que «todos somos responsables de lo que pasa en “El Príncipe” porque la gente no se margina, sino que la marginamos». Una cuestión delicada sobre la que da alguna pincelada más: «Allí ves a jóvenes que están muy descontentos con su realidad y que necesitan aferrarse a cualquier cosa, a delinquir, a las drogas... o a que alguien quiera captarlos». Con este criterio, y en desacuerdo con quienes opinan que la serie ha estigmatizado a la barriada, la actriz cree que ha servido «para situarles en el mapa».

Que pertenezca a una familia árabe (maneja perfectamente el idioma, además de inglés, francés, italiano y español) le ha hecho sentir «con más responsabilidad sobre lo que allí ocurría y lo que íbamos a contar». Una preocupación que tiene mucho que ver con la óptica que aplica a la realidad de los musulmanes en España: «Hay quien mete a todos en el mismo saco y observo una islamofobia difícil de evitar», narra. Un tono que mantiene cuando se habla de los ataques que países como Francia (la capital parisina fue cruelmente atacada por el Dáesh el pasado 13 de noviembre) o Inglaterra han emprendido sobre las posiciones de los terroristas en Siria. «Cuanta más gente matemos, más grande será el problema que tendremos encima», señala. Y es que Abouk considera que «el pacifismo es la única solución para cualquier conflicto». Es madrina de la Temporada cultural francesa 2016, que comienza esta semana y que se centrará en el tema de las identidades compartidas y la convivencia entre culturas.

Actualmente se encuentra en proceso de «reciclaje» para su nuevo proyecto: «Una comedia que se llama ‘‘Una para cuatro’’ y que dirige el realizador francés Pascal Jongen». Lo que no ha explotado son sus redes sociales alimentadas con fotografías subidas de tono: «Cada uno es libre de usar sus perfiles como quiera, pero yo no lo hago».