Música

Juan Gabriel: una herencia de 30 millones dólares

Aunque el cantante dijo que no quería que su funeral se convirtiera en un circo, se prepara un homenaje en Ciudad Juárez. Participarán numerosos artistas y amigos del fallecido, entre los que estará Agustín Pantoja

El cantante dijo en vida que no quería que su funeral se convirtiera en un circo. Aún así, se prepara un homenaje en Ciudad Juárez con la participación de numerosos artistas y amigos del fallecido, entre los que estará Agustín Pantoja

Una vidente mexicana vaticinó en diciembre de 2015 la muerte de Juan Gabriel. Cuando el cantante se enteró no le dio la menor importancia, porque se veía joven y fuerte y con muchos años de carrera por delante, como le dijo a uno de sus hermanos. Ni se imaginaba que su vida se le acababa, y que se iría de este mundo a los 66 años, lejos de su amado país, mientras celebraba una serie de conciertos en Santa Mónica (California), por culpa de un infarto. Aún tenía previstas veinticinco actuaciones en EE UU. Sus problemas con la Hacienda azteca demandaban que multiplicara sus esfuerzos profesionales para conseguir el dinero suficiente para mantener su alto nivel de vida y, además, saldar su deuda con el Fisco.

Era padre de cuatro hijos. Estaba muy unido a Iván, el mayor, quien, en un comunicado en su nombre y en el de sus hermanos, escribió: «La pérdida repentina e inesperada de nuestro padre ha sido muy difícil para nosotros. Estamos muy agradecidos por el extraordinario apoyo que hemos recibido de los fans en todo el mundo y por las historias tan significativas que han compartido sobre sus recuerdos de él». Añaden que esperan que se realice un homenaje este fin de semana en Ciudad Juárez, «que será seguido por una celebración de su vida y de su carrera musical en las próximas semanas. Hemos compartido nuestro padre con el público toda nuestra vida. Sólo pedimos que se nos dé este tiempo para llorar nuestra pérdida tremenda y damos gracias por respetar la privacidad de nuestra familia durante ese tiempo».

Los restos mortales del artista fueron incinerados en Santa Mónica y, ante la expectación por conocer dónde serán depositadas sus cenizas, Iván ha comunicado que no desean desvelar su paradero. Aun así, Juan Gabriel anticipó en una ocasión que «el día que muera no quiero que mi funeral se convierta en un circo». Las autoridades del municipio de Parácuaro desean que los restos del divo descansen en la tumba de su madre, Victoria Valadez, tal como el cantautor confesó desear en enero de este mismo año al alcalde Noé Zamora, por lo que ya buscan la autorización de la familia para cumplir ese deseo.

En cuanto a la herencia, se especula con que podría ascender a 30 millones de dólares, sin incluir el valor de sus propiedades repartidas por México y Estados Unidos, y los derechos de autor por sus composiciones. Su casa de Cancún es extraordinaria. En 2015 cambió su testamento y dicen que Iván, su primogénito, se llevará la mejor parte. También se cree que podría haberle dejado algo a su admirada Isabel Pantoja. La mala administración de sus finanzas y su exceso de confianza en quienes manejaban su dinero le provocaron dolores de cabeza hasta sus últimos días. Siempre manifestó a sus más allegados que su herencia la repartiría entre sus cuatro hijos: Jean, Jans, Iván y Joan. Sin embargo, fue Iván Gabriel el designado como albacea y el que administró sus empresas y formó parte de su equipo. Mano derecha de su padre, fue, además, amigo y confidente. En el despacho del artista quedan unas setenta canciones que no han visto la luz y que compondrán varios discos póstumos.

Isabel Pantoja y Juan Gabriel estaban tan unidos que el artista llegó a pedirle que se casara con él. Pero la tonadillera prefirió tenerle como amigo, casi un hermano, que como marido. Lo cuenta Pepi Valladares, antigua empleada de la tonadillera, quien también fue testigo de los desencuentros entre el mexicano y Agustín Pantoja. Precisamente, el hermano de la cantante viajó ayer a México para participar en el homenaje al cantante en Ciudad Juárez. Un viaje que realiza solo al no conseguir finalmente la artista el permiso judicial para salir del país. Una situación que le habrá apenado mucho, ya que siempre contó con su ayuda para retomar su carrera tras su paso por la cárcel. Juan Gabriel le prestó dinero y le tenía preparada una gira de conciertos por México y otros países latinoamericanos para 2017. En el verano de 2014, poco antes de entrar en prisión, la viuda de Paquirri grabó un disco en el estudio del «divo de Juárez», que verá la luz en unas semanas y que lleva el sello inequívoco del mexicano, porque consta de dos canciones inéditas compuestas por él, y versiones de sus grandes éxitos. No hace mucho, él intentó convencer a la andaluza para que se trasladara a vivir con él a Cancún. «Aquí eres una artista muy querida y seguro que podrás rehacer tu carrera y tu vida». Isabel se lo pensaba, pero el fallecimiento tan inesperado de su gran amigo parece haber dado al traste con todo.

Hubo un tiempo en el que el mexicano alquiló una finca casi colindante con «Cantora» para estar cerca de los Pantoja. Le unía una relación muy especial tanto con Isabel como con Agustín. Pero los dos hombres acabaron discutiendo y distanciados. Por eso, Juan Gabriel le pidió a la Pantoja que dejara a su hermano en España cuando fuera en 2017 a América para su gira. Un proyecto cada vez más lejano.