Julio Iglesias tiene un hijo secreto de 40 años y es valenciano

El abogado del joven explica que la prueba de ADN fue realizada en Miami a partir de restos orgánicos.

A la izquierda, Julio Iglesias; a la derecha, el hijo que le reclama la paternidad, en 1995, cuando tenía 20 años
A la izquierda, Julio Iglesias; a la derecha, el hijo que le reclama la paternidad, en 1995, cuando tenía 20 años

El abogado del joven explica que la prueba de ADN fue realizada en Miami a partir de restos orgánicos.

De confirmarse por vía judicial, Javier Sánchez Santos sería el noveno hijo reconocido de Julio Iglesias. El abogado de este valenciano de 40 años dio a conocer ayer los resultados de la prueba de ADN que confirma, en un 99,9%, que es vástago del cantante. Por eso, «en un plazo no superior a un mes mi cliente y yo interpondremos, ante la autoridad judicial pertinente, la correspondiente demanda de paternidad», explica a LA RAZÓN Fernando Osuna, letrado con quien Sánchez lleva trabajando en este caso desde hace aproximadamente un año y que es conocido por haber resuelto otras demandas de paternidad de famosos, como la del torero Manuel Díaz y su padre, «El Cordobés».

Una aventura

No es la primera vez que la Justicia estudia la filiación del demandante. En 1992, cuando tenía 16 años, su madre, la bailarina portuguesa María Edite Santos, y el marido de ésta, Rafael Sánchez, fueron los primeros en interponer la demanda contra Iglesias, que no acudió a declarar y, en su lugar, recurrió a la decisión, consiguiendo desvincularse de la paternidad. Sin embargo, Osuna señala que se debió a un defecto procedimental: «Al señor Iglesias no se le llegó a notificar personalmente que acudiera a realizarse el test de ADN, por eso el juez desestimó la demanda». Santos mantiene que Javier es fruto de una aventura que tuvo con el artista en 1975, tras conocerlo en una sala de fiestas de Sant Feliu de Guixols (Gerona) en la que ella debutaba como bailarina y él, casado por aquel entonces con Isabel Preysler, también actuaba.

El abogado explica que la prueba de ADN se ha realizado a partir del análisis de restos orgánicos que han estado en contacto con miembros de la familia paterna («no tiene por qué ser solo el padre, sino también tíos o hermanos», apunta Osuna) y recogidos en un lugar público por un detective en Miami, porque «es en esta ciudad donde suelen residir más familiares del clan Iglesias», afirma el letrado. Precisamente por esto «estamos todavía estudiando dónde vamos a presentar la demanda, si en Marbella, Valencia o incluso Miami», añade.

Para Osuna, Iglesias recurrirá alegando que se trata de una prueba ilícita, aunque «debe saber que se ha hecho de acuerdo a la ley y que sus resultados son contundentes: biológicamente Javier ya es hijo suyo, ahora nos falta la ratificación legal».

Una vez que la demanda sea admitida a trámite, el juez llamará a ambas partes para que el test de ADN se repita en presencia de los abogados y luego se acordará un día para el juicio. «Si Iglesias se niega a realizársela, se llamará a sus hijos; y una negativa total jugaría a favor de mi cliente», asegura Osuna. «Él, mientras viva, va a ejercer su derecho a saber quién es su padre y estamos dispuestos a recurrir hasta el final», concluye.