Leonor prefiere 'OT' a Mozart

La Princesa es fan de Alfred García y no puede parar de escuchar su nuevo álbum, '1016', mientras que la Reina es más de Joaquín Sabina y la Infanta Margarita de David Bisbal

Junto a estas líneas, Alfred García, concursante de OT; a la dcha., la Princesa Leonor en Mallorca / Gtres
Junto a estas líneas, Alfred García, concursante de OT; a la dcha., la Princesa Leonor en Mallorca / Gtres

La Princesa es fan de Alfred García y no puede parar de escuchar su nuevo álbum, '1016', mientras que la Reina es más de Joaquín Sabina y la Infanta Margarita de David Bisbal.

Ya se sabe que, por mucho que unos padres involucren a sus hijos en el mundo de los buenos escritores como Larra con sus «joyas literarias», como definía Doña Letizia el libro «El doncel de don Enrique el valiente» que le regaló a Don Felipe, al final los hijos eligen lo que quieren. La Princesa Leonor no vive al margen de la actualidad y, según el periodista Adriano Silva, «ya tiene su primer ídolo carpetero: Alfred García, cuyo disco “1016” no para de escuchar». Silva también se hizo eco en el diario digital «Okdiario» de las declaraciones del cantante de «Operación Triunfo» al respecto: «yo sabía que nos seguían y la verdad es que es un orgullo. Son unas niñas la mar de monas». Y es que aunque el cantante catalán haya participado en Diadas o regalase a su novia el libro «España de mierda», de Albert Pla, la música es capaz de unificar sentimientos. El fenómeno «OT» también ha llegado a La Zarzuela, por mucho que Doña Letizia ponga normas restrictivas para ver la televisión, que es algo que no ocurría durante el reinado de Don Juan Carlos: la Infanta Elena descubrió la teletienda y no paraba de comprar cosas que pedía que le enviasen al domicilio de una amiga. También padre e hija, Don Juan Carlos y Doña Elena, vieron la final de una serie televisiva de aquella época: «V», en el yate Azor después de haber participado en la botadura de una corveta en Galicia.

La banda sonora Real

Pero Leonor no es la única que siente debilidad por «OT». También la Infanta Margarita es fiel seguidora de David Bisbal. En edad adolescente, las Infantas Elena y Cristina lo eran tanto de Miguel Bosé que el cantante estuvo varias veces en La Zarzuela deleitándolas con su repertorio, mientras que la propia Doña Letizia ha sido muy seguidora de Joaquín Sabina. Al final, son regios pero también humanos. Sin embargo, los hombres de la Familia Real, excepto Froilán, no han demostrado públicamente una inclinación especial por la música, aunque, si bien es cierto que a Doña Sofía le gusta la clásica y a su marido le aburre soberanamente, eso no ha impedido que hayan acudido juntos a imnumerables conciertos. De ahí que Doña Letizia también cediese a los deseos de Leonor para ver la galas de «Operación Triunfo» y quién sabe si también van cantando las canciones de los triunfitos en el coche desde Somontes hasta Aravaca cuando van al colegio, como hacían Bustamante y Paula Echevarría. Por cierto, que por buscar más vinculaciones musicales en la familia, al margen de las dotes al piano de la infanta Pilar o de la princesa Irene de Grecia y de los gustos de Victoria Federica y Froilán por Juan Magan, Fonsi Nieto o Taburete, decir que en la elección del nombre de la hoy Reina Letizia también hubo música.

El significado de Letizia

Hace unos años un familiar que estuvo implicado en la elección del nombre me contaba por qué se lo pusieron. A principios de los 70, el multitudinario grupo musical Viva la gente estaba de gira por España y, como era tan costoso su alojamiento, buscaban acomodo con familias españolas que se ofrecían para alojarles. Así es como Paloma Rocasolano conoce a una de las cantantes que era italiana y se llamada Letizia. Le gustó tanto cómo sonaba el nombre, pronunciada la «z» como si fuera una «ch», que se prometió así misma que a la hija que tuviera le pondría ese nombre. Gracias a que Jesús Ortiz encuentra a un religioso en el Obispado que sabe de la existencia de la advocación de una Virgen que se venera en un santuario italiano, La Madonna della Letizia, obtiene la autorización eclesiástica para inscribir a su primera hija en el Registro Civil como Letizia sin necesidad de llevar el preceptivo María por delante, algo que Jesús Ortiz quería evitar.