«¿Quién creería que Bill Cosby me violaba?»

«New York Magazine» consigue reunir los testimonios de 35 mujeres que han dado la cara para denunciar que el actor las drogaba y abusaba de ellas.

35 de las  más de 40 mujeres que han acusado a Cosby de abusar de ellas posan para la portada de «New York». Una silla vacía representa a las restantes
35 de las más de 40 mujeres que han acusado a Cosby de abusar de ellas posan para la portada de «New York». Una silla vacía representa a las restantes

«New York Magazine» consigue reunir los testimonios de 35 mujeres que han dado la cara para denunciar que el actor las drogaba y abusaba de ellas.

La revista «New York Magazine» recoge el relato de 35 mujeres que recuerdan cómo Bill Cosby les dio hipnóticos y abusó sexualmente de ellas. En la portada aparecen todas sentadas en sillas negras contra un fondo blanco y una silla vacía. Cada una de ellas, desde modelos como Janice Dickinson o Beveryly Johnson hasta masajistas como Rebecca Lynn Neal, han sido fotografiadas en un postura similar. Sus historias también tienen terribles similitudes. La silla vacía está en representación de las once que no han ofrecido ningún testimonio sobre cómo Bill Cosby les dio supuestamente sedantes para después violarlas. Debajo de cada mujer aparece el nombre, la edad y la fecha en la que supuestamente se cometió la agresión. Noreen Malone entrevista y Amanda Demme hace las fotografías para la revista «New York Magazine» en un artículo cuyo titular de portada es: «Cosby: las mujeres. Una hermandad no bienvenida».

Entre los testimonios recogidos por la publicación neoyorquina y citados por todos los medios de comunicación en Estados Unidos destaca el de Barbara Bowman. Fue su agente quien les presentó en 1985. Entonces tenía 17 años. Durante los dos años siguientes, se citó con Cosby en numerosas ocasiones y él la drogó y violó de manera frecuente. «Me sentí como si fuera una prisionera. Me sentí como si me hubiesen secuestrado y escondido a la vista de todos. No podía caminar por Manhattan. Me decía a mí misma: “Me está violando y drogando Bill Cosby. ¿Quién me va a creer? Nadie, nadie», recuerda que entonces se contestaba a sí misma.

Victoria Valentino comparte su historia de cómo conoció a Cosby en 1969. No se encontraba bien. Su hijo de seis años acababa de morir. Cosby le ofreció consuelo durante una cena en la que a ella y una amiga les dio unas pastillas. Era para que se sintiesen mejor, según recuerda Valentino que les dijo. Entonces, las llevó a su apartamento. «Se sentó, se bajó la cremallera del pantalón y le practiqué sexo oral. Se levantó, me dio la vuelta, me lo hizo al estilo de los perros y se marchó. Cuando me iba, le pregunté: “¿Cómo nos vamos de aquí? ¿Cómo llegamos a casa?”. Me dijo: “Llama a un taxi”», relata.

Jewell Allsion recuerda que conoció a Cosby a través de su agente. Era modelo. Fueron a cenar juntos. Ella se tomó una copa de vino que tenía un sabor horrible. «Entonces, empecé a no sentirme bien. Él me ayudó. Me llevó a una habitación donde había un espejo en la pared. Me cogió la mano y la puso detrás de mi espalda. Recuerdo ver semen en el suelo. Sentí algo líquido en mi mano. Entonces, supe que ocurría algo sexual», explica.

Cosby nunca ha sido acusado de manera formal de ningún crimen. Mantiene su inocencia. Aún así, en un declaración ante un juez en el año 2005 que ha sido filtrada a los medios de comunicación admitió que había dado quaaludes (hipnóticos que han sido retirados del mercado en EE UU, utilizados como drogas en los años 70) a mujeres con las que quería tener relaciones sexuales.