Tamara: «Las mujeres de tío Julio son incontables»

A la hija de Isabel Preysler no le extraña que Makoke haya podido tener una relación con el cantante.

Tamara
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A la hija de Isabel Preysler no le extraña que Makoke haya podido tener una relación con el cantante.

Gracias a su naturalidad, también ingenuidad (de hecho, la familia Preysler se echa las manos a la cabeza cada vez que acude a un photocall y abre la boca, a ver qué secreto familiar desvela), no hay concurrencia de la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó que pase indiferente. Y, como es el tema de actualidad, aprovechando su presencia en el madrileño Palacete de Carlos María de Castro de la capital madrileña como embajadora de la inauguración de la gala de LG Signature Artweek, se le preguntó por el supuesto romance que habría mantenido Julio Iglesias y Makoke.

A Tamara, no le extraña. «No sabía nada, pero son incontables las mujeres con las que tío Julio ha estado, según cuenta él. No me extrañaría mucho, pero no me he enterado de todas las señoras con las que ha estado, gracias a Dios», desveló entre risas.

Sin dejar el amor de lado, su madre ya puede casarse con Mario Vargas Llosa en cuanto lo desee. ¿Hay boda a la vista? Ella no lo sabe. O quizá no se lo cuenten para que no lo suelte. «Les veo felices juntos y no sé si tomarán esa decisión, pero está encantada porque no ha tenido nunca un novio durante tanto tiempo y está disfrutando esa adolescencia», afirma quien está despegando con su firma de moda. Eso sí, Tamara no se atrevería a diseñar el vestido de novia de su madre. «Es muy exigente», aduce.

En lo que a ella respecta, el amor no llega, incluso bromea con que «desde que Dios ocupa gran parte de mi tiempo» no encuentra pareja. Eso

sí, le encantaría enamorarse, encontrar al hombre «más maravilloso para dar el salto» de casarse y tener hijos. De hecho, su deseo para 2019 es que el bebé de su hermana Ana «salga divinamente». ¿Se sabe el sexo ya del bebé de Ana y Fernando Verdasco? «Si lo sabemos no podemos decirlo», contestó. Lo dicho, está aleccionada y está vez la familia puede quedarse tranquila. Mientras el amor llama a su puerta, no se plantea ser madre soltera: «Es muchísimo trabajo. Me han dicho que le tienes que dar de comer cada dos horas». Es Tamara, única y genuina.