¿Hay más muertos que vivos en el mundo?

Desde que nos convertimos en homo sapiens hay 12,37 esqueletos enterrados por vivo

En «2001: Una Odisea espacial», Arthur C. Clarke nos azota con una sentencia brutal. Detrás de cada hombre vivo hay treinta fantasmas, pues tal es la proporción con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, unos cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia, hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo.

¿Tenía razón el genio de la ciencia-ficción? La respuesta a esta pregunta nos enfrenta a una perturbadora posibilidad: ¿hay más esqueletos humanos pudriéndose bajo tierra que cuerpos vivos vagando sobre ella? Cuando en 2012 la población del planeta superó los 7.000 millones de ciudadanos, algunos medios advirtieron de que, por primera vez, había más gente viva en un momento que toda la que había nacido en la historia. El dato, que sirvió para alertar sobre la superpoblación rampante, era rotundamente falso. El problema es que no es fácil determinar cuánta gente ha vivido desde los albores de la humanidad y, menos aún, decidir desde cuándo empezamos a contar. ¿Qué consideramos «los albores de la humanidad»?

Un grupo llamado Population Reference Bureau de Washington ha hecho los cálculos. Y ha decidido comenzar el censo desde que el Homo sapiens se convirtió en la única especie de homínido existente en el cosmos, tras la extinción de los neandertales: hace unos 50.000 años. El problema es que, para espanto de demógrafos, sobre el 99 por ciento del tiempo transcurrido desde entonces no hay datos registrados. Nuestros antepasados no usaban DNI ni pagaban el IBI. Así que la ciencia tiene que hacer estimaciones indirectas. El índice de natalidad global hoy en día ronda los 23 nacimientos por cada 1.000 habitantes. En el siglo XX nacían el doble de niños y niñas que hoy. Pero hace 10.000 años la humanidad necesitaba, al menos, un índice de 80 nacimientos por 1.000 habitantes para sobrevivir. La razón: eran menos longevos y necesitaban reponer más la mano de obra. De hecho, la mayor parte de la población moría antes de llegar a tener hijos.

- Una década inolvidable

Con el índice de natalidad en la mano la ciencia puede reconstruir las tasas de población en el pasado. En el año 8.000 antes de Cristo caminaban por el mundo cinco millones de personas. En el año 1, la población rondaba los 300 millones. Superamos los 1.000 millones por primera vez en 1850; los 5.000 millones, en 1995. Ahora somos casi 8.000 millones. En total desde que nos convertimos en Homo sapiens han vivido unos 107.000 millones de hermanos de especie. Si les restamos los que estamos vivos nos quedan 99.000 millones de muertos. Eso nos da un total de 12,37 esqueletos enterrados por cada hombre o mujer vivos. Arthur C. Clarke exageró algo el tiro.