¿Qué tiempo hacía antes del comienzo de la humanidad?

Los glaciares de la Antártida permiten conocer la temperatura de hasta 8.000 siglos atrás

Los glaciares de la Antártida permiten conocer la temperatura de hasta 8.000 siglos atrás.

Una de las mejores herramientas con las que contamos para conocer la variabilidad del clima pasado es la paleoclimatología. Dentro de esta disciplina, el estudio de los hielos de la Antártida es un termómetro perfecto. Abrir una a una las capas heladas del gran continente meridional es como abrir las páginas de un libro donde esté escrita la historia de las temperaturas en nuestro

planeta.

A mediados del año 2004, en el marco del llamado Proyecto Europeo para el Núcleo de Hielo de la Antártida, el análisis de los isótopos de hidrógeno hallados en el hielo de la zona Dome C en la Antártida, a una profundidad de 3.140 metros, arrojó resultados sobre las variaciones climáticas en el continente blanco durante los últimos 740.000 años.

Sobre lo que hoy se ha bautizado como Cúpula C ha estado cayendo nieve de manera casi ininterrumpida durante casi 800.000 años. Cada capa de nieve atrapa en su interior restos de aire, gases, partículas de polvo o polen que quedan conservados durante milenios a la espera que un investigador los halle y los analice. Por ejemplo, los paleoclimatólogos pueden indagar en lo restos de diferentes tipos de isótopos del hidrógeno.

Uno de ellos es el deuterio, un buen marcador de la temperatura del aire. A mayor cantidad de deuterio encontrado, mayor temperatura registraba la atmósfera en el tiempo en el que aquella capa de hielo se precipitó. En realidad, la Antártida ha sido durante esos casi 8.000 siglos un continente muy frío. Pero la ciencia es capaz de encontrar una increíble variedad de fríos.

Otra cosa que los científicos pueden estudiar en los hielos antárticos es la concentración relativa de gases atmosféricos. Estos gases han podido quedar atrapados en las pequeñas burbujas que se concentran en el núcleo de los cristales de hielo y permanecen casi inalterados desde su confinamiento. En otras palabras, allí hay burbujas del mismo aire que habríamos podido respirar si hubiéramos caminado por la Antártida hace tres cuartos de millón de años.

Estudiando todos estos datos, los paleoclimatólogos han podido determinar que desde hace 740.000 años la Tierra ha sido un lugar bastante frío, al menos como promedio. Los periodos cálidos interglaciales se han repetido cada 100.000 años aproximadamente y han sido relativamente cortos. Desde hace 400.000 años estos periodos han tenido una duración de unos 10.000 años y sus temperaturas eran similares a las del periodo que hoy vivimos. Los científicos han encontrado patrones de comportamiento muy similares a los actuales en el último periodo interglacial largo experimentado hace más 400.000 años. En aquella ocasión, la forma de la órbita terrestre era similar a la actual. Y es que el tránsito de la Tierra alrededor del Sol no es simétrico. Nuestro planeta describe una órbita excéntrica y de trazado cambiante. Pasa por diferentes grados de excentricidad en periodos de tiempo que van entre los 90.000 y los 100.000 años. Hoy, sabemos que esos cambios de excentricidad influyen en el desarrollo de los periodos de calentamiento y enfriamiento del planeta.

¿Por qué el papel de plata no arde?

A pesar de su nombre este material no es papel. Se trata de una lámina de aluminio muy fina, generalmente de 0,2 milímetros. Eso le convierte en totalmente ignífugo. No puede arder pero sI alcanza la temperatura adecuada puede licuarse. Lo hará si alcanza el punto de fusión del aluminio, que es de

unos 660 grados.

La cifra

24 fueron los años que dedicó a viajar Marco Polo durante toda su vida. El veneciano escribió algunos relatos sobre sus experiencias alrededor del mundo, en español tituladas «Los viajes de Marco Polo».

¿Es cierto que los elefantes detectan el agua a distancia?

Parece ser que sí, pero de una manera indirecta. Recientes estudios han demostrado que estos animales son muy sensibles a las ondas sísmicas por lo que podrían percibir las pequeñas vibraciones que causa en el suelo la caída de rayos de tormenta y saber si esa tormenta está dejando caer lluvia.