Lo que no sabías de «Big Bang»

El agujero negro de la comedia televisiva

De izda. a dcha., Simon Helberg (Howard), Jim Parsons (Sheldon) y Johnny Galecki (Leonard)
De izda. a dcha., Simon Helberg (Howard), Jim Parsons (Sheldon) y Johnny Galecki (Leonard)

En el ámbito de la televisión, la actitud de la crítica y la del público no solo difieren; más bien están en planetas distintos

En el ámbito de la televisión, la actitud de la crítica y la del público no solo difieren; más bien están en planetas distintos. En el mundo de la música, por ejemplo, eso no pasa: Taylor Swift es extremadamente popular y queda hasta bien decir que te gusta su música. Pero ningún crítico televisivo que se precie hablará de, por ejemplo, una serie como «Navy: Investigación Criminal» pese a que cualquiera de sus episodios tiene más audiencia que el capítulo más visto de la serie más vista de HBO –¿hace falta decir cuál es?– en toda su historia. Y lo cierto es que su éxito se entiende: es una ficción policíaca que no inventa nada –ni lo pretende– pero resulta francamente eficaz.

Distinto es el caso de «Big Bang», la comedia televisiva más popular del mundo. La prueba está en que el 25 de septiembre se estrena en Estados Unidos nada menos que su undécima temporada después de haber reventado las audiencias durante las diez previas, cabe preguntarse: ¿Cómo es posible?

Recordemos que la serie retrata a un grupo de amigos, algunos de los cuales son unos apasionados de la ciencia y algunos de los cuales son mujeres, y dos de los cuales son ambas cosas. Las tramas a menudo versan sobre el hecho de que los «nerds» son incapaces de comprender incluso los conceptos más básicos de la vida en sociedad y las relaciones humanas. Uno de los personajes habla con acento indio, y otro tiene una chillona voz de bebé. Uno es intolerante a la lactosa y muy torpe con las mujeres; otro es directamente incapaz de hablar con ellas a menos que esté borracho además de que ve obligado a insistir en que no es gay; otro tiene una memoria prodigiosa, probablemente sea autista y, aunque se supone que sus excentricidades deben hacernos gracia, es el tipo de individuo al que uno gustosamente daría un puñetazo; y hay una mujer que no es una «nerd» y que por tanto, según la lógica de la serie, es boba. Pasa buena parte de la producción en sujetador.

Sirviéndose de ellos, «Big Bang» funciona como el agujero negro de la comedia televisiva. Un agujero negro es algo que no se puede observar directamente; sabemos que está ahí porque detectamos las distorsiones de espacio y luz a su alrededor. Del mismo modo, damos por hecho que «Big Bang» es una comedia porque al verla escuchamos risas enlatadas y porque sus actores ganan premios enmarcados en ese género pero no porque sus cualidades cómicas sean observables: ninguno de sus personajes dice nunca nada gracioso. En YouTube hay alojados numerosos videos que muestran escenas de la serie a las que se han borrado las risas enlatadas y, escuchando solo los diálogos, no hay forma humana de detectar el chiste. Sabemos que lo que cuenta un personaje es la monda porque abre mucho los ojos mientras lo dice. Sobre el papel, en todo caso, la serie se construye sobre dos tipos de gags. Por un lado, escenas en las que, en medio de una situación ordinaria, un personaje inserta un comentario relacionado con la ciencia como «¡Eso es igual que la diferencia entre un protón y un neutrón!». Hilarante. Por otro, constantes referencias a «Star Trek» y otros iconos de la cultura «nerd». Un personaje dice: «Voy a ver El imperio contraataca por 234ª vez». Bum.

La fórmula, decimos, lleva diez temporadas triunfando. Y eso, por inexplicable que resulte, no tendría nada de malo de no ser porque todo el tiempo que esos millones de personas dedican a ver «Big Bang» es tiempo que no pasan viendo otras series a las que no se presta suficiente atención, y que sin duda contribuirían a refinarles el gusto. Dicho esto, ¿alguien conoce a alguien que conozca a alguien que vea «Big Bang»?

¿POR QUÉ HAY QUE VERLA?

Porque, se diga lo que se diga en este artículo, tantos millones de personas no pueden estar equivocadas.

¿DÓNDE Y CUÁNDO?

Las diez temporadas de «Big Bang» se emiten actualmente en el canal TNT y en la plataforma Atresplayer.

EL «SPIN OFF»

El 25 de septiembre, después del estreno de la 11ª temporada, se estrena en Estados Unidos «El joven Sheldon», spin-off centrado en los años de infancia del personaje más famoso de la serie.