El Parlamento británico advierte de que el uso de pieles sintéticas también daña al medio ambiente

La sustitución de pieles de animales por alternativas falsas también tienen efectos contaminantes, pues derivan de combustibles fósiles.

Chanel anunció recientemente que dejaba de utilizar pieles exóticas en sus prendas
Chanel anunció recientemente que dejaba de utilizar pieles exóticas en sus prendas

La política laboral Mary Creagh, que lleva representando a Wakefield en el Parlamento británico desde 2005, ha declarado a “The Independent” que el uso por parte de la industria de la moda de pieles falsas también es destructivo para el medio ambiente. Ante la reciente renuncia por parte de grandes marcas como Gucci, Armani o Chanel de utilizar pieles de animales exóticos para fabricar su ropa, optaron por otros materiales de carácter sintético que diesen la misma sensación de calidad que caracteriza a la alta costura. Sin embargo, tal y como ha explicado Creagh, estos elementos hechos de fibras sintéticas están derivados de combustibles fósiles que emiten gases de efecto invernadero, por lo que son también dañinos para el medio ambiente.

“Son materiales casi imposibles de reciclar”, comentaba la laborista al medio británico, “la moda nos dice que no queremos matar a los animales, pero lo que no nos hablan es sobre las consecuencias del carbono que se extraen de las falsas alternativas”. Estas prendas suelen acabar en vertederos sin apenas estar usadas, pues se desechan rápidamente para hacer hueco a las próximas modas. Por ello, Creagh pidió a los compradores que fueran conscientes de los materiales que están utilizando, así como que regularan sus hábitos de compra. “La industria de la moda está enraizada en el consumo excesivo y apunta a vendernos algo nuevo cada semana”, explicaba. Además, “la disminución de los precios fomentan una cultura de desechabilidad” que lleva a los consumidores a llenar los vertederos de ropa sin usar, animados también por celebridades como Kate Moss que visten y difunden por redes sociales tendencias de marcas especializadas en piel sintética.

Ante esto, la política británica intenta promover la compra de productos vintage, como la cachemira, que algunas marcas y revistas de moda están aconsejando, pudiendo así concienciar a los consumidores de moda de que “aún hay un largo camino por recorrer si queremos ver un cambio real y tangible en la industria con respecto al medio ambiente”, agregó.