El vestido que eclipsó a un candidato

Fue lo más atractivo del debate televisivo del pasado lunes. Acaparó todas las miradas con un vestido Ted Baker y sandalias de Zara

Atractiva, moderna y con una personalidad arrolladora. Begoña Gómez derrochó elegancia y eclipsó el «Debate a cuatro» con su estilismo. ¿Era adecuado o no el vestido que lució la mujer de Sánchez para un acto al que acudía simplemente de acompañante? A estas alturas, poco importa. Lo que es admirable es que se enfundara su modelo de forma impecable en un encuentro político al que acudió con la firme intención de expresar que tiene ganas de redecorar La Moncloa.

«MADE IN LONDON»

De la cabeza a los pies, no le faltó detalle. ¿El peinado? Como recién salida de la peluquería, hecho pero deshecho, pero mejor moldeado que en otras ocasiones. El «look», veraniego, sofisticado y quizá un tanto nocturno, más apropiado para salir de la tele a disfrutar de la «nuit» madrileña que para un acto electoral.

Pudo comprarlo en la web de Ted Baker o en El Corte Inglés –donde se vende la marca inglesa–, no tenemos el dato, pero le quedaba como un guante. Esta firma británica, que en ocasiones también elige la Duquesa de Cambridge, es barata pero da el pego. A comienzo de temporada se vendía por 235 euros y ahora en rebajas, por 118, y forma parte de la colección estival de una firma que cuenta con tiendas hasta en los aeropuertos londinenses. Ted Baker, fundada en 1988 por Ray Kelvin, comenzó su andadura en el mundo de la moda en Glasgow y ahora es tan puntera que incluso cotiza en bolsa. El tejido parecía seda negra con estampado de flores y el patrón de aire oriental. Marcaba su figura gracias a su largo midi y al cuerpo del vestido enmarcado por un escote cuadrado rematado en uve. Para llevarlo es fundamental tener una figura estilizada como la de la bilbaína, además de una altura cercana al metro setenta. En cuanto al calzado, para acercarse al casi metro noventa de su marido, los tacones ayudan, aunque, ella es alta. Los suyos, en tono beis, a juego con las flores del vestido, eran unas sandalias con pulsera, tipo «T-bar», que podemos encontrar en las colecciones más exclusivas de la temporada, pero también en tiendas «low cost».