Inspiración y coherencia

Clara Courel luce un vestido de Mango, zapatos Jimmy Choo y cartera de L. K. Bennett

Hemos crecido con Mango, la marca catalana que ya cumple 31 años en el mercado y que ocupa un lugar privilegiado en los armarios de muchos de nosotros. Éxito, expansión internacional y pura coherencia estética son algunos de los valores con los que cuenta esta firma, lo cual resulta refrescante en estos tiempos en los que las tendencias van tan rápido que apenas nos paramos a disfrutarlas. El pasado lunes, en el Estadio Olímpico de Barcelona, Mango demostró seguir siendo un punto de referencia en la moda que se viste en la calle. Han conseguido traspasar fronteras y hoy cuentan con más de 2.700 puntos de venta en 105 países, y eso se nota en su exquisita puesta en escena.

El desfile, liderado por la «top model» brasileña Ana Beatriz Barros y el español Jon Kortajarena, resultó un maravilloso homenaje a una década que en moda siempre funciona y que, como en la pasarela internacional, marca tendencia: la de los años 70. Pantalones acampanados, vestidos largos, grandes abrigos de pelo y bastante color negro fueron las notas dominantes de una propuesta para hombre y mujer que nos trajo a la memoria a íconos de la música como Janis Joplin, Patti Smith o Blondie.

Y, tras el desfile, una fiesta para celebrar que Mango crece y evoluciona estando presente en todos los momentos de nuestras vidas. Ya cuentan con ropa para hacer deporte, con lencería, con una línea para niños y también para mujeres reales, Violeta. Para la ocasión, recurrí a un vestido de Mango, que saldrá a la venta la temporada que viene, en rosa pálido, tipo batín a la rodilla y que combiné con sandalias de Jimmy Choo.

En moda www.claracourel.com

@madamecourel