Nochebuena y en azul

Reinventamos el traje masculino para hacerlo actual ANTE la cena más familiar del año.

En las ocasiones más formales el hombre siempre lo suele tener muy sencillo: el traje es su uniforme de trabajo, pero también su manera de acudir a la mayoría de fiestas. ¿Por qué? Básicamente, porque en el devenir de la historia de la moda, la mujer ha seguido conservando el traje de noche mientras que el hombre casi lo ha eliminado de su armario. ¿A cuántos chicos conocemos con un esmoquin en su guardarropa? La cuestión por tanto es cómo darle un aire diferente a una prenda a la que ellos suelen estar habituados y que muchos usan a diario. Una de las reglas básicas es conseguir un traje que realmente siente bien, y esto no solo se obtiene con uno a medida, sino también solicitando allá donde se adquiera esta prenda el entallado de la misma: el cambio será radical y la silueta se verá reforzada. ¿Quieren que resulte moderna? Esa es la mejor fórmula. Como la cena de Nochebuena, pese a ser una cita formal, tiene un punto relajado y familiar, le podemos restar al traje un poco de la seriedad que le atribuimos normalmente gracias a pequeños detalles. Uno de los principales es el uso de un jersey, ya sea de cuello vuelto (una de las tendencias de la temporada) como uno que deje asomar la camisa y la corbata. Y aquí estará la segunda clave: no hay que buscar las clásicas corbatas de seda, mejor optar por algo más divertido y joven. Las de crochet son una opción muy válida que consiguen dar un aire más casual. Y no solo eso: su pala es mucho más estrecha y su color tiende a ser más vivo, por lo que rebosan juventud por todos sus poros. Si un hombre quiere darle un aire contemporáneo a un traje, aquí tiene cómo hacerlo. Pero hay más. Si hay que elegir un color, para esta noche lo mejor es el azul. El gris queda totalmente descartado, los colores claros no son admisibles de noche y el negro es demasiado formal. El azul oscuro es la mejor opción de todas y una apuesta sobre seguro.

Nada de mocasines

A la hora de decidir el calzado, mejor no complicarse, sobre todo porque muchas veces las aventuras no dan buenos resultados. Hay que recordar que el traje se debe llevar con zapatos de cordones o de hebillas para obtener un resultado impecable, nada de mocasines (salvo alguna excepción). Así que un buen modelo negro y discreto (vamos a reservar el protagonismo para la corbata) es la mejor manera de conquistar la noche. Y si ellas brillan de manera única por sus joyas, el hombre también tiene sus trucos: unos bonitos gemelos para la camisa es la mejor manera de demostrar que se han tomado la noche en serio. ¡Ah! Y no olvidar el pañuelo en la americana... ¡que para algo está ese bolsillo!