Bulgari, 40 años de un clásico

Bulgari es un reloj mítico de la manufactura italiana, alumbrado en un momento decisivo para las tendencias relojeras internacionales. Sin embargo, su concepción ha ido avanzando aunando modernidad y contemporaneidad.

UN CLÁSICO

1975. Bulgari ve nacer el Bulgari Roma y la manufactura vive un punto de inflexión. Inicialmente, este reloj estuvo llamado a ser solamente una serie muy limitada, ya que fue un encargo de la firma con el que quería obsequiar a sus cien mejores clientes y rendir homenaje a la belleza e influencia de Roma en el mundo. Ciertamente, Bulgari todavía no destacaba como una gran firma de relojería, pero sus creaciones modernas, elegantes, originales y llenas de color, ya le habían reportado prestigio internacional. Fundada en Roma en 1884 por Sotirio Bulgari, la compañía había fabricado sus primeros relojes en

1920, y no fue hasta 1940 cuando éstos se integraron asiduamente en sus colecciones. Por ello, aunque la empresa fabricaba relojes, en 1975 tomó el riesgo de recurrir a la innovación y modernidad. En aquel entonces, la conquista del espacio ya era una realidad, y la tendencia se inclinaba hacia las

pantallas digitales y la irrupción de la tecnología en la vida cotidiana. Sin ser menos, la tecnología de cuarzo también entró con fuerza revolucionando por completo la relojería tradicional. De este modo, fue totalmente pionero que Bulgari se atreviera a combinar elementos modernos con referencias clásicas: la esfera redonda tallada al estilo del mármol de una columna del Panteón guardaba en su centro una pantalla digital. Tradición y modernidad a la una.

Al igual que los emperadores romanos mostraban los atributos de su poder en las monedas, la firma italiana grabó las inscripciones ‘Bulgari’ y ‘Roma’ en el bisel del reloj, en un tipo de letra histórico muy reconocible. Dentro, aquella gran sorpresa: en lugar de agujas, unos apuntalados números digitales.

A ello había que sumarle una correa sumamente creativa hecha a base de cuero trenzado que evocaba los legajos romanos que solían usarse en la Antigüedad.

¿Qué reacción cabía esperar? A partir del momento en el que las cien personalidades obsequiadas por la ‘maison’ lucieron esta edición limitada en sus muñecas, la pieza vivió un éxito apabullante. No en vano empezaron a llegar pedidos de todas las partes del mundo, lo que llevó a Bulgari a ampliar la producción de su reloj, inspirado en elementos fundamentales de la firma: atrevimiento y elegancia, y siempre con la autoproclamada referencia, totalmente asimilada al genio creativo italiano y romano. Sin embargo, con el objetivo de mantener el carácter tan exclusivo del primer reloj Bulgari Roma, con su pantalla digital, la relojera decidió dotar a la primera serie de una esfera más tradicional, con índices horarios finamente diseñados y dos agujas. Esta iniciativa volvió a disfrutar de un éxito internacional que estaba llamado a marcar el nacimiento de un nuevo y verdadero signo.

ENTRANDO EN EL OLIMPO

Dos años más tarde de aquella historia de leyenda, los hermanos Bulgari no se conformaron con el éxito y decidieron avanzar un paso más con el lanzamiento de la colección Bulgari Bulgari, que en realidad era la evolución lógica del Bulgari Roma. La inscripción Bulgari Bulgari en el bisel, directamente inspirada en la marca de soberanía que aparecía en las monedas antiguas, se convirtió en un signo reconocible al instante en todo el mundo, al incorporarse en la esencia del diseño de una forma muy contemporánea.

Pensado para hombres y mujeres por igual, el reloj se fabricó en cuatro tamaños diferentes, de manera que fuera atractivo para ambos géneros y también que se ajustara a todas las muñecas.

La recepción fue más que excelente, ya que el reloj demostró ser capaz de integrarse en todo tipo de códigos y tendencias al ser clásico y moderno a la vez. La caja era de oro amarillo, y la correa, fruto de una iniciativa de diseño vanguardista adoptada con determinación, era de piel. Los movimientos eran mecánicos, para complacer a los apasionados de la hermosa relojería tradicional, o de cuarzo, con miras a satisfacer las necesidades de la vida moderna y con fines de conveniencia. Este éxito internacional de Bulgari Bulgari consagró la entrada de la Maison Bulgari en el Olimpo de la industria relojera.

JOYA Y RELOJ

Desde aquel hito en la historia de la firma, el emblemático reloj se ha producido en múltiples versiones, dejando vía libre a Bulgari para explorar todos los caminos posibles de la relojería creativa. Una de estas exploraciones consiguió la fusión perfecta entre joyería y relojería. Fue a partir de 1980, mediante la técnica del brazalete Tubogas, que ya hacía tiempo que dominaba, cuando Bulgari lanzó un modelo revolucionario enrollado en espiral como una antigua serpiente alrededor de la muñeca. Consistía en un brazalete de oro articulado, que también era una sutil referencia a los tubos de escape de los hermosos automóviles de los locos años veinte. Esta codiciada banda dorada también reflejaba una gran destreza técnica y era el paradigma de un ‘know-how’ artesanal debido al número de horas que requiere entrelazar de un modo inseparable las dos piezas de metal increíblemente flexibles.

Una vez más aquel modelo representó una audaz y próspera unión de la cultura clásica y la modernidad tecnológica. En la actualidad, esta ola de brillante seducción, el Bulgari Bulgari Tubogas, recibe la consideración tanto de joya atemporal como de un refinado accesorio de moda que proporciona un toque inconfundible. Durante una década, las colecciones de hombre y de mujer disfrutaron de un éxito arrollador, llegando a convertirse en un signo de sofisiticación, pero pasados diez años, Bulgari necesitaba volver a innovar.

CONSOLIDACIÓN INTERNACIONAL

Desde entonces, Bulgari solo hizo que crecer en sentido ascendente. Su creatividad técnica y estilística le llevó a presentar en 1993 un reloj de estética muy sencilla y sobria, pero revolucionario en términos de estilo, dado que la caja combinaba oro y materiales compuestos. Al mismo tiempo, y en consonancia con esta filosofía, los relojeros de la ‘maison’ preparaban en secreto otra gran sorpresa: un reloj con un movimiento mecánico y una esfera esqueletizada. Se presentó en 1996 y despertó una gran admiración entre los conocedores más informados y los críticos más prestigiosos. Tal fue su éxito, que al cabo de un año, para la conmemoración del XX aniversario de Bulgari Bulgari, el nuevo reloj producido con una esfera que incorporaba el número

del aniversario, resultaba prácticamente imposible de encontrar. Hoy en día tampoco puede conseguirse fácilmente, ya que estas piezas siguen siendo sumamente contemporáneas y rara vez abandonan las colecciones de sus dueños, que las usan durante años y siempre con el mismo sentimiento de novedad.

La primera década del nuevo milenio fue el momento en que reconocieron los aspectos técnicos de este reloj, ya establecido como un referente en términos de diseño. En 2001, la incorporación de un cronógrafo aportó un elemento de deportividad. Y, en 2004, con su Tourbillon, Bulgari finalmente se unió a las más prestigiosas firmas de relojería.

UNA NUEVA VUELTA DE TUERCA

Bulgari no podía limitarse a dejar que su gama Bulgari Bulgari viviera feliz para siempre, al margen del flujo de desarrollo de sus otras creaciones relojeras, ya que sintieron que tenían un tesoro en sus manos, tanto desde un punto de vista estético como técnico.

Gracias a su diseño emblemático, se ha convertido en un valor central de la familia Bulgari. Esta fue una razón más para revitalizarlo en 2013 mediante el lanzamiento de una colección ampliada, que incluye una nueva caja y un movimiento de carga automática y manufactura propia: el calibre Solotempo. También lanzó una colección cápsula muy exclusiva, recuperando el nombre de Bulgari Roma.

Con motivo del 40 aniversario, Bulgari ha rediseñado el clásico, dando lugar a la presentación de Bulgari Roma Finissimo, Bulgari Roma Tourbillon Finissimo y Bulgari Bulgari Solotempo y Bulgari Roma Tubogas.

BULGARI ROMA FINISSMO

Son muy pocas las piezas de relojería capaces de establecerse con tanta solidez a lo largo del tiempo, pareciendo siempre nuevas y actuales. Cuarenta años es la edad de la oportunidad, la serenidad y los nuevos comienzos. Para conmemorar este gran aniversario, y las últimas cuatro décadas de un constante y creciente éxito, Bulgari Bulgari ha incorporado el modelo de carga manual Finissimo, un Tourbillon ultrafino y unas esferas nuevas, de dimensiones más modestas.

Bulgari Roma Finissimo incluye tres creaciones: una de ellas es una edición limitada para el 40 aniversario: el Bulgari Roma Finissimo en oro amarillo. Este reloj simboliza el retorno a los orígenes del signo nacido en 1975, respetando los códigos originales. Bulgari enriquece el sobrio diseño de este icónico reloj con el refinamiento de su propio movimiento mecánico ultrafino, de carga manual, creado por sus relojeros.

Está disponible en tres interpretaciones, siempre con una correa de piel de cocodrilo negra: la primera se hace eco de los códigos del primer reloj Bulgari Roma, y se trata de una edición limitada de solo 100 piezas elaboradas en oro; la segunda es de oro rosa con una esfera opalescente; y la tercera es de acero con una esfera lacada en negro.

BULGARI ROMA TOURBILLON FINISSIMO

Un hito tan importante como este aniversario se merecía un modelo Grande Complication, de manera que el Bulgari Roma ofrece ahora una delgadez de vértigo, en la nueva versión Finissimo Tourbillon, que combina ingeniosamente y de forma exclusiva dos de las complicaciones de relojería más delicadas: la delgadez extrema y el Tourbillon. Este pequeño Tourbillon, que alberga el escape y el volante, ha sido diseñado para compensar la influencia negativa de la gravedad sobre la marcha del reloj, contrarrestando las perturbaciones y mejorando el isocronismo del reloj. Es una forma de conseguir movimientos mecánicos lo más precisos posibles.

La caja en oro rosa, de 41 mm de diámetro, solo mide 5,40 mm de grosor. El bisel se puede engastar con 44 diamantes talla brillante que suman un total de unos 2,5 quilates. La corona de oro rosa tiene un embellecedor de cerámica negra que se hace eco del magnífico lacado de la esfera y de la correa de piel de cocodrilo.

BULGARI BULGARI SOLOTEMPO

La tercera novedad para este 2015 es el reloj Bulgari Bulgari Solotempo, una reinterpretación en una interesante variación: una esfera de 39 mm. La colección ofrece una gama de versiones muy complementarias: en oro rosa con una correa de piel de cocodrilo negra; en acero con una correa de piel de cocodrilo marrón o con un brazalete en acero; en oro y acero, con un brazalete hecho con los mismos metales; o todo en oro. Todas las variantes de este hermoso reloj clásico están provistas del movimiento de manufactura Solotempo, de alto rendimiento mecánico y carga automática, con 26 rubíes, Bulgari BVL 191, que incorpora una reserva de marcha de 42 horas y oscila a 28.800 vibraciones por hora (4 Hz).

BULGARI BULGARI TUBOGAS ROMA

Ellas también se han tomado en consideración, porque además de las colecciones de mujer, la firma ha creado el Bulgari Bulgari Tubogas. Lleva la mágica inscripción de Bulgari Roma e incorpora el famoso brazalete Tubogas en oro rosa y acero, los mismos materiales empleados para la caja, de 26 mm de diámetro.

Práctico de día, de noche este precioso reloj se convierte en una joya en toda regla, gracias a su elegancia y estilo sobrio, realzados con el brillo de los diamantes que actúan a modo de índices horarios, y que centellean sobre una esfera de color chocolate. Un verdadero festín para la vista. Este elegante y precioso modelo sabe cómo sacarle el máximo partido a sus singulares características, dado que solo se han producido 1.975 ejemplares, en homenaje al año en que nació Bulgari Roma. La parte posterior de cada pieza está grabada con la inscripción ‘Edición limitada/1 de 1975’.