Andalus dice que invirtió los 700.000 e en un avión y no en cuadrar balances

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

El ex director general de Operadores Aéreos Andalus Fernando Guerrero Ros aseguró ayer ante el juez de Instrucción número 16 de Sevilla, Juan Gutiérrez Casillas, que la ayuda de 700.000 euros otorgada por la Junta de Andalucía a través de la sociedad de capital riesgo Invercaria fue destinada a la compra de un avión, la apertura de oficinas en el aeropuerto de Almería, un centro de mantenimiento y un almacén de respuestos y para publicidad y personal.

El imputado –que es piloto y ha sido director de operaciones en aerolíneas como Air Plus y Air Madrid– indicó que el préstamo participativo otorgado por Invercaria en 2009 posterior a una primera ayuda de 450.000 euros «se destinó efectivamente para las rutas Almería-Madrid-Almería y Almería-Barcelona-Almería y no para intentar un equilibrio patrimonial de Andalus ni por supuesto desviación de esas partidas», añadiendo que «en agosto o septiembre de 2009 comenzaron los vuelos de estas líneas», según consta en su declaración.

En contra de lo manifestado por el ex presidente de Invercaria Tomás Pérez Sauquillo el pasado lunes ante el magistrado, Guerrero Ros negó que solicitara financiación para «crear o posibilitar» una ruta entre Almería y Sevilla, precisando que se trataba de «la ruta Almería-Madrid-Almería y Almería-Barcelona-Almería». Estos vuelos, según declaró, comenzaron entre agosto y septiembre de 2009 y se cerraron en junio de 2010. En relación a la conexión entre Sevilla y la capital almeriense, el imputado señaló que «hubo un concurso que quedó desierto» y con posterioridad la línea fue concedida a Air Nostrum debido a que Andalus «no tenía fondos y no podía aportar avales». «Los requisitos técnicos sí se cumplían», especificó.

«Una sociedad viable»

Guerrero Ros defendió la viabilidad de la compañía. El ex director general de la entidad señaló que a fecha de julio de 2009, cuando se otorgó el préstamo de 700.000 euros, Andalus «era una sociedad viable porque ya estaba establecida y tenía licencias», que es «lo más difícil». El imputado «entendía que era una operación viable hasta el punto» de invertir 300.000 euros «de su propio dinero».

La aerolínea era «estratégicamente muy importante para el transporte en el sector público de una comunidad autónoma como la andaluza», señaló Guerrero Ros, que añadió que le consta «que hay comunidades autónomas que han invertido en aerolíneas privadas». El encartado subrayó que «era un proyecto importante».

Al ser preguntado por el saldo negativo de la entidad, Guerrero Ros reconoció que Andalus no generó beneficios en su primer año de funcionamiento y argumentó que «la causa de ser un proyecto infructuoso fue la crisis económica, la subida del petróleo y el incumplimiento de un 'touroperador' marroquí que dejó mucho dinero sin pagar».

«Lo que antes cobraba»

El ex director de Andalus justificó su sueldo de 200.000 euros al año. «Se corresponde con el mercado y era lo que antes cobraba como profesional», señaló. «Al final accedió a la rebaja de su sueldo a la mitad porque se le puso como condición para la firma», especificó. Guerrero Ros negó, asimismo, en contra de lo indicado por la Policía, que «hubiera efectuado una contratación excesiva de personal, porque dicha contratación la hizo con arreglo a la norma reglamentaria, sin ir más allá» o «que empleara a personal que desconociera idiomas. «La norma exige determinados requisitos y si no, no se puede contratar», declaró. Además, «es incierto que para el mantenimiento técnico de los motores de las aeronaves se hubiese efectuado una contratación no adecuada de personal que tuviera que desplazarse y generar gastos», subrayando que «exigió las exigencias de la normativa para generar los menos gastos posibles».