Centauros prácticos

La finca «El Rancho El Rocío» se convirtió en universidad del toreo a caballo. Con Diego Ventura, sentando cátedra

La finca «El Rancho El Rocío» se convirtió en universidad del toreo a caballo. Con Diego Ventura, sentando cátedra

La inquietud por acercarse de forma práctica a la fiesta de los toros ha ido creciendo esta última década. Personas que trabajan, estudian, jubilados que por diversión quieres aprender una nociones del arte del toreo. Dan clases, entrenan y después lo ponen en práctica en el campo con el ganado. Es lo que antiguamente se anunciaba como «sportman» o aficionado práctico. Un perfil muy extendido en países de Iberoamérica y que aquí ha resurgido gracias al Club de Aficionados Prácticos, que dirige Eduardo Dávila Miura. Son toreros de fin de semana. Pero lo que no existía son los rejoneadores prácticos. ¿Se imaginan a un alemán de Franckfurt o a un italiano de los Alpes toreando a caballo? La idea no parece fácil. Sin embargo, este fin de semana hemos vivido el nacimiento de una nueva figura: el caballero en plaza «amateur» o rejoneadores prácticos. Y todo, gracias a la iniciativa de la máxima figura y líder indiscutible, Diego Ventura. Acompañado, también, por Andrés Romero. Los dos han podido acercar los secretos del Arte de Marialva a aficionados de distintas partes de Europa y de España. Aprender a echar un caballo a una carretilla, ver cómo se enseña que quiebre un caballo, conocer la forma de hacer las suertes con verdad y pureza... La finca «Rancho El Rocío» se convirtió en universidad del toreo a caballo. Con Diego Ventura, sentando cátedra. Primero, rejoneando junto a Andrés Romero, con sus caballos estrellas. Y al día siguiente, poniendo a rejonear a todos los participantes de salón y en la plaza, con animales bravos. Con este nuevo proyecto, nacen los centauros prácticos. Como ya lo fueron Ava Gardner o Bo Derek. Rejoneadores por un día.