«Con Juan Marín, Andalucía está en manos del PSOE»

El hijo del histórico fundador del PA hace un llamamiento para que el partido naranja no confunda el centro con el «oportunismo»

El candidato a a la Presidencia de Ciudadanos Diego de los Santos
El candidato a a la Presidencia de Ciudadanos Diego de los Santos

Diego de los Santos encabeza una corriente que fluye en Andalucía y aglutina el descontento contra la gestión de C’s en la región desde la candidatura «Alternativa Ciudadanos». El sevillano, biólogo de profesión, disputa la presidencia de la formación al catalán Albert Rivera y al madrileño Juan Carlos Bermejo. Lleva tres años en el partido. Se presentó a las primarias para la lista electoral de Sevilla al Congreso y quedó a 14 votos del segundo. «Con Juan Marín, Andalucía está en manos del PSOE», señala. Y añade: «A la regeneración no tengo el gusto de conocerla todavía».

–¿Por qué disputa la presidencia al propio fundador de C’s?

–Nuestra candidatura sigue creyendo que la única opción real para regenerar España sigue siendo C’s. Rivera es todavía un elemento imprescindible. Ahora bien, no se puede vivir sólo del carisma de tu líder. No podemos tener una deriva y que nos alejemos de lo que era C’s. Ciudadanos es una promesa de regeneración y el día que no lo seamos, estaremos muertos. Es un poco lo que está ocurriendo. Nuestra principal motivación no es desbancar a Rivera, es que se nos oiga. Me encantaría tener a Rivera en mi equipo. El problema no es Rivera, es lo que se ha generado a su alrededor.

–¿Considera que se ha convertido en una estrella mediática?

–Es un animal político de primera. Lo que pasa es que no basta con eso. Para que C’s pueda regenerar España hacen falta dos requisitos: llegar al poder pero que tú no hayas degenerado por el camino.

–¿Se ha perdido durante «el viaje al centro»?

–El enfoque político natural de C’s es el centro político. El centro no es que, como estoy en medio, le quito votos a derecha e izquierda. Rivera ha interpretado el centro como oportunismo político. Entonces, pacto con Sánchez y cojo los «tics» de Sánchez. Pacto con el PP y cojo del PP. Esa originalidad, esa frescura, esas ideas novedosas que traía Rivera, que era construir un espacio de centro, que en este país hay que construirlo porque está aplastado entre la izquierda y la derecha, es lo que se está perdiendo. El oportunismo ha sustituido a la creación de un espacio de centro. Ahí hemos perdido el alma, por mucho carisma que tenga Rivera y muy imprescindible que sea.

–¿Cómo valora el papel que está jugando C’s en Andalucía?

–El ejemplo paradigmático de lo que está pasando es el pacto con el PSOE. Le hemos dados un cheque en blanco a Susana Díaz. Si ésa es la regeneración, mal vamos.

–La gente se echa a la calle y C’s no ve necesario un Pleno de Salud.

–Es una barbaridad. Ahí se demuestra lo que es C’s en Andalucía. Se trata de un pilar del estado de bienestar y de lo que nos están vendiendo casi como la razón de ser de la socialdemocracia y resulta que hay una privatización encubierta, hay corrupción y que C’s no se haya plantado y pedido la comparecencia del viceconsejero o la dimisión... Con ese solo ejemplo, Juan Marín queda en absoluta evidencia. Pero hay muchos más: C’s ha bloqueado comisiones de investigación y el gasto en la administración paralela ha crecido desde que está C’s con el PSOE. Nos venden que hay menos entes instrumentales, pero cuánto gasto se ejecuta en fraude de ley . ¿Ésa es la regeneración?

–¿Defiende la ruptura del pacto?

–Directamente me hubiera quedado en la oposición sin pactar. Los pactos deben ir asociados a una regeneración profunda. Lo que no se puede es atribuir a un partido con pocos años de vida a nivel nacional la responsabilidad de la gobernabilidad. C’s no puede inmolarse por la gobernabilidad renunciado a sus principios.

–En algunos ayuntamientos C’s sí ha impuesto sus medidas para alcanzar acuerdos.

–En los ayuntamientos podemos tener la suerte de que haya una persona que de verdad sea de C’s. Es que yo creo que Juan Marín no es de C’s. Yo creo que Juan Marín es del PSOE. Habla como la gente del PSOE. ¿Y a quién le hace caso? Al PSOE, a Susana Díaz. Es lo grave.

–¿No se sigue una estrategia en Andalucía?

–Es un suicidio para C’s, electoralmente. El votante que ha votado con la ilusión de una regeneración y encuentra esto, no te va a votar más. Ni la gente que venía del PP ni la del PSOE.

–Como hijo del histórico fundador del PA, que se caracterizó por pactar a izquierda y derecha, ¿reivindica ese espacio para C’s y la bandera del andalucismo?

–El espacio del andalucismo era del nacionalismo andaluz, que es un nacionalismo no independentista, integrador, una identidad cultural. El PA consiguió un estatus de autonomía igual que las nacionalidades históricas. Lo que hay detrás es legítimo: la no discriminación por territorios. Ahí sí coincide C’s. Ciudadanos defiende la igualdad territorial, que además es constitucional. Puede haber una convergencia en ese sentido. La igualdad territorial y el no separatismo es un espacio de centro. Ser radicales en el centro implica que hay principios que no se negocian, y uno es la igualdad. Me encantaría que C’s ocupara ese espacio de centro en el que Andalucía ahora mismo está perjudicada.

–¿A qué aspira en la votación?

–A mí me encantaría que me viera Albert Rivera, que me llamara.

–¿No han hablado?

–Hay una espiral destructiva de bunkerización. La aspiración ya está cumplida, que era que se nos oyera. Si ganamos, estamos preparadísimos. Y metería a Rivera en mi equipo inmediatamente porque lo considero imprescindible. Ahora, sería una pena que lo alcanzado por Rivera se malogre por una especie de prisa que hay en este partido. Está cambiando el oro por la plata: la credibilidad por una serie de pactos absurdos que están dando vida a una gente fracasada, como el PSOE en Andalucía, y está dilapidando su capital político. ¿Te lo vas a cargar, como le ha pasado a UPyD? Debería escuchar un poquito al partido.