Andalucía

Críticos del PSOE se organizan para «crear una alternativa» a Díaz y a Pérez en Sevilla

Defienden que se ha convertido en una forma de hacer política «agotada» que «se ha demostrado un fracaso» y avisan de grietas en otras provincias

Defienden que se ha convertido en una forma de hacer política «agotada» que «se ha demostrado un fracaso» y avisan de grietas en otras provincias

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El PSOE andaluz se ha tenido que enfrentar a tinieblas varias desde que perdiera la Junta tras las últimas elecciones autonómicas y a cambios internos que incluyen la destitución de Mario Jiménez como portavoz del Grupo Parlamentario Socialista. Nadie discutió en la Ejecutiva regional del partido la decisión de la ex presidenta regional y líder de la formación, Susana Díaz, de apartar a quien había sido su mano derecha durante años, portavoz de la gestora que se creó tras la dimisión en octubre de 2016 del actual secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez; y luego uno de sus apoyos en las Primarias de mayo de 2017, que Díaz perdió sin paliativos contra el propio Sánchez.

Pero, pese a ese silencio, sí hay voces dentro del partido que no dudan en aseverar hoy: «Nos han hecho un Mario Jiménez a todos los que le hemos discutido o propuesto algo distinto a la posición oficial». En concreto en Sevilla hace unos seis meses que un grupo de actuales alcaldes y concejales y de ex cargos institucionales –ex diputados provinciales y ex delegados territoriales de la Junta–, en la mayoría de casos con responsabilidades en los órganos de dirección de la formación provincial y regional, comenzaron a organizarse con un objetivo común: «Abrir un proceso de análisis y debate que debería concluir en crear una alternativa al ‘susanismo’, que no es compacto en Sevilla, y en especial a la secretaria general aquí, Verónica Pérez», explican a LA RAZÓN fuentes de ese grupo.

Añaden que se trata de un movimiento que «trabajó desde sus principios y creyó en el proyecto ‘susanista’» y que tiene la intención de «recuperar las esencias de aquel PSOE de Sevilla, la agrupación socialista más numerosa e importante de España». Preguntados por a qué se refieren, responden que se ha perdido lo que le era más distintivo: el «respeto» a los distintos órganos del partido, a las agrupaciones municipales y a la militancia en general. «Ahora vale más la intensidad de los aplausos que las elecciones que hayas ganado», lamentan, para remarcar: «La experiencia no sirve para nada, se le ha perdido el respeto a la gente que logra victorias en las urnas para las siglas socialistas elección tras elección. Quien dirige el PSOE sevillano no admite ningún tipo de crítica. Es el aplauso permanente e incondicional o nada».

A las puertas de un nuevo proceso electoral, los comicios generales que se celebrarán el 10 de noviembre, defienden que «el PSOE sevillano y el andaluz tienen que estar en sintonía real con Madrid y con Ferraz y volcarse con Sánchez porque todos nos jugamos mucho», advierten. En ese sentido, piden que «se haga campaña en Sevilla esta vez», al considerar que en las anteriores «no se hizo de verdad», hasta el punto de que «se cerró la campaña de unas generales en el patio de una sede del partido». Tampoco quieren que «se tengan que volver a corregir las listas a última hora desde Madrid por falta de diálogo y acuerdo» como, afirman, sucedió. Han optado por encarar lo que consideran una realidad: «En el PSOE de Sevilla actual la integración y la cohesión no existen. La secretaria general no une, es un repetidor de Díaz y cuando improvisa dice cosas como la que dijo en la puerta de Ferraz –se refieren a cuando Pérez se atribuyó la condición de ‘máxima autoridad’ del partido al ser la presidenta de la mesa del Comité Federal en la rebelión interna contra Sánchez–».

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Critican los pasos dados por Díaz: la «estrategia equivocada empleada» en las Primarias organizadas para «doblegar» políticamente al secretario general y el alargar luego «absurdamente en el tiempo el clima bélico» de esa lucha orgánica, «una vez que la militancia había hablado». Un camino «en dirección contraria» que, entienden, está provocando «una pérdida de peso del PSOE andaluz y sevillano a nivel federal» y de lo que, sostienen, vienen «avisando desde hace mucho tiempo en los órganos internos» por lo que creen que han actuado «con la responsabilidad y la lealtad que la situación requería».

Se muestran convencidos de que «el ‘susanismo’ está agotado» y es «una forma de hacer política que se ha demostrado un fracaso» por lo que están «decididos a cambiarlo». Auguran que Díaz y Pérez «no ganarán unas Primarias para revalidar la Secretaría General» del PSOE-A ni la del PSOE provincial, respectivamente.

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Y no es Sevilla el único territorio en el que se incuba el malestar. En provincias como Huelva, Granada o Jaén se están dando pasos similares, según desvelan a este periódico.

Llenos de brío mantienen que «hay más PSOE fuera que dentro» de las salas de mando en las que se marcan las directrices a seguir. «Los círculos oficiales de decisión se han cambiado por círculos de amigos. Los órganos ejecutivos se reúnen como excusa, pero el partido en su base ha perdido el poder de decidir su futuro», concluyen. De ahí que estén dispuestos a dar un golpe encima de la mesa.

Más datos en torno al 10-N

*El portavoz de Ciudadanos (Cs) en Andalucía y vicepresidente de la Junta, Juan Marín, insistió ayer en que su formación «irá a las elecciones con las siglas solamente naranjas», aunque dijo entender que «en alguna comunidad se puedan tomar» otras decisiones.

*El responsable de la Secretaría Política y de Comunicación de Podemos Andalucía, Pablo Pérez Ganfornina, tildó ayer de «absoluta irresponsabilidad» el que ni Pablo Iglesias ni Íñigo Errejón hayan atendido la propuesta de unidad de Adelante Andalucía.

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