Cuarto, seguro. ¿Tercero?

El Celta, en inferioridad numérica, no impidió que el Sevilla igualase al Atlético. Marcó Correa, empató Iago Aspas y resolvió Ben Yedder

El delantero francés del Sevilla Wissam Ben Yedder (3d) celebra con sus compañeros su gol, el segundo de su equipo frente al Celta
El delantero francés del Sevilla Wissam Ben Yedder (3d) celebra con sus compañeros su gol, el segundo de su equipo frente al Celta

El Celta, en inferioridad numérica, no impidió que el Sevilla igualase al Atlético. Marcó Correa, empató Iago Aspas y resolvió Ben Yedder

Con su victoria contra el Celta anoche, el Sevilla casi se garantizó la cuarta plaza y puso acecha al Atlético, de momento tercero.

Dio la sensación, al comienzo, de que los titulares del Celta le iban a amargar la noche a un Sevilla apelmazado, como no podía ser de otro modo cuando su entrenador le había entregado la manija a Ganso. Fue un espejismo, Iago Aspas y sus socios tienen la cabeza en la semifinal europea y no habían ido al Sánchez Pizjuán a jugarse la pierna, sino a no amojamarse antes del compromiso con el Manchester United. Total, que entre uno que no quería y los locales, incapacitados para el cambio de ritmo desde hace meses, la primera mitad resultó un puro bostezo. Para escarnio de los dos afamados entrenadores, es justo añadir.

Fueron más los sucesos que el fútbol los que animaron los primeros minutos de la segunda mitad, en la que sin solución de continuidad ocurrieron tres cosas sustanciales: marcó Correa un gol de bella factura que debería haber cerrado el encuentro; no fue así porque Lenglet regaló un penalti que resucitó al mortecino Celta; y se suicidaron los gallegos mediante una absurda expulsión del Tucu Hernández que los dejó durante más de media hora en inferioridad, a merced de su anfitrión.

Para que la superioridad numérica no fuese efectiva, Sampaoli mantuvo en el campo a Ganso, cuya presencia en un partido de élite sólo cabe calificar como extravagancia. Frente al Formentera y al Granada, que en estos momentos no es mucho mejor que el representante de la Tercera balear. En esos partidos casi de barrio, el brasileño luce; contra futbolistas profesionales, parece un caniche enfrentado a los galgos del canódromo. Da penita, el pobre.

Escudero y Nasri estamparon dos trallazos en el palo e Iborra, en el rechazo del segundo, erró de forma clamorosa al querer remachar con el muslo. Como por arte de magia, el partido quedó resuelto cuando Sampaoli se decidió a sacar a Ben Yedder, su mejor delantero. El francés, sacrificado por su técnico sucesivamente para intentar que triunfasen sus compatriotas Vietto y Correa, coló en la jaula la primera pelota que tocó. Y tres puntos a la bolsa.

Ficha:

Sevilla: Sergio Rico, Mariano, Nico Pareja, Lenglet, Escudero, N’Zonzi, Iborra; Sarabia (Nasri, min 64), Ganso (Kranevitter, min 86), Correa y Jovetic (Ben Yedder, min 75).

Celta: Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny, Pablo Hernández, Wass (Bongonda, min 81), Radoja, Iago Aspas, Pione Sisto (Beauvue, min 85) y Guidetti (Roncaglia, min 65).

Árbitro: Gil Manzano (Comité extremeño). Expulsó por dos tarjetas amarillas al céltico Pablo Hernández (min 56). Además, amonestó a Hugo Mallo, Cabral y Sarabia.

Goles: 1-0 (min 48): Correa. 1-1 (min 53): Aspas. 2-1 (min 79): Ben Yedder.

Incidencias: 26.000 espectadores en el Pizjuán. Antonio García Guzmán, abonado número uno del Sevilla, hizo el saque de honor.