Díaz se vanagloria de su gestión pero ignora cuánto ha recuperado de los ERE

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz

Tras cuatro meses insistiendo, la presidenta Díaz ha percibido que su discurso de presentación ofrece los primeros síntomas de agotamiento. Promesas de crecimiento y regeneración que no afloran a la realidad. Ayer volvió a protagonizar un nuevo «desayuno informativo», el formato de comunicación que le ha dado resultados en sus presentaciones en Sevilla y en Madrid. Todo estaba preparado para repetir el disparo y el blanco. En el patio de la sede de la Fundación Cajasol de la sevillana plaza de San Francisco, había 21 camareros y los habituales empresarios, gentes de las instituciones y representantes del poder financiero. Lleno con algún invitado de extramuros, como Emiliano García Page, el secretario del PSOE de Castilla La Mancha, que también ha decidido alinearse con los nuevos tiempos. El Gobierno andaluz se presentó en pleno obviando otras ocupaciones más urgentes por no desasistir a la jefe del Ejecutivo.

Contra la percepción general, Susana Díaz señaló que «ya ha pasado de las palabras a los hechos». No es que la presidenta considere que está en los primeros pasos de un largo camino; al contrario, insistió en que, aunque no se haya visto, ella ya ha ha promulgado leyes y obtenido resultados palpables. Así, y según su criterio, Andalucía ha logrado unos magníficos resultados en las estimaciones de desempleo de diciembre. Su Administración está a la cabeza de la reducción de entes públicos (uno de cada cinco de los eliminados en 2013, subrayó Díaz, pertenecía a esta comunidad) y, además, el Instituto de Crédito compensará la falta de préstamos a las pymes, paliando la ineficacia del sistema financiero privado. Después de patrimonializar los datos positivos, criticó incluso las medidas más alentadoras del Gobierno: «La anunciada rebaja del IRPF es una rebajita que no ayudará en nada».

La presidenta también se apuntó la regeneración pública. En este asunto, negó la posibilidad de que el mastodóntico fraude de los ERE pueda volver a repetirse «porque se han tomado las medidas oportunas». Para ella, sin duda, «Manolo Chaves y Pepe Griñán son dos compañeros honrados», de los que alabó reiteradamente su trayectoria y entrega por Andalucía. Sin embargo, su cambio de estrategia –de las palabras a los hechos– se enfangó en el turno de preguntas. Cuestionada por el moderador de la cita sobre la cuantía recuperada de la millonada de fondos públicos defraudados con los ERE, Susana Díaz no supo precisar ni la cantidad ni las fases que la Junta de Andalucía llevará a cabo para recuperar parte del dinero. Ni siquiera esbozó cuál está siendo el método de trabajo.