Historia

«El anticiclón de las Azores es el mandamás del verano»

Ha escrito «Si mañana no llueve me afeito el bigote» donde da claves para entender la evolución de la meteorología

JAVIER AGUILAR/ HOMBRE DEL TIEMPO
JAVIER AGUILAR/ HOMBRE DEL TIEMPO

Dicen que nunca aciertan en sus predicciones y son las primeras víctimas en el momento que empieza a llover sin el paraguas a mano. En Canal Sur, Javier Aguilar (Sevilla, 1983) pone rostro y ciencia a las cuestiones meteorológicas y acaba de publicar un manual titulado «Si mañana no llueve me afeito el bigote» (Ediciones Alfar) donde ofrece todas las herramientas para no perderse entre isobaras y anticiclones.

–No veo ningún bigote en su cara, ¿ya ha perdido la apuesta?

–(Risas) Bueno la anécdota a la que hace referencia el título es una de las más famosas de los hombres del tiempo y casi de la televisión. Eugenio Martín Rubio fue uno de los primeros en esto junto a Mariano Medina, a quién se le atribuye la frase erróneamente. Después de una larga época de sequía apareció en la televisión –entonces sólo había una cadena–, diciendo que ya por fin iba a llover en España y que si no lo hacía al día siguiente se afeitaría el bigote. No llovió y apareció en pantalla afeitado sin decir nada. No fue tan errónea la predicción, porque las lluvias llegaron a las 48 horas. El título es un símbolo para demostrar cómo ha cambiado la información meteorológica en la actualidad.

–¿Tanta presión tienen los hombres del tiempo?

–El público ha ido evolucionando y puede acceder a varias fuentes en internet y se da cuenta de que aunque la meteorología ha avanzado mucho la atmósfera aún tiene mucho de improvisación. En todo caso sigue el mito de que nos equivocamos mucho. Los espectadores están muy encima y cada vez se nos exige un nivel mayor de concreción. Ya no vale hacer una predicción para dos o tres días, hay que dar la información por horas y para cada municipio.

–No me diga que le han llamado pidiéndole explicaciones porque se ha cargado la procesión de la patrona...

–Eso no, pero llaman mucho a la redacción preguntando por el tiempo en Semana Santa. Principalmente desde los pueblos, porque en Sevilla las cofradías conectan directamente con la Agencia Estatal de Meteorología. Nosotros les atendemos gustosos, pero la decisión final es del hermano mayor, no nuestra.

–¿Pero por qué llueve el Viernes Santo?

–Con la hermandad del Cachorro hicimos el año pasado una «meteoruta» en nuestra web y ellos nos contaron cómo ha cambiado la manera de decidir si salían o no. Antes ponían a un hermano en la azotea mirando para Huelva para ver si venían nubes pero hoy hay mucha más precisión.

–¿Usted es más meteorólogo o hombre del tiempo?

–A mí me gusta más hombre del tiempo porque implica una cercanía y una conexión con el espectador. Los meteorólogos están más relacionados hoy en día con los funcionarios de la AEMET, que aunque son nuestra fuente de información son personas más anónimas, pues los errores o aciertos nos los achacan a nosotros.

–Vamos, que es del gremio de Mariano Medina, Paco Montesdeoca, José Antonio Maldonado, Mario Picazo, Minerva Piquero, gente que se ha metido en nuestras casas y que ha sido uno más de la familia.

–El hombre del tiempo se puede prestar a un carácter más amigable dentro de un discurso informativo. El primero fue Mariano Medina, luego la época de Maldonado y llegaron otras caras en las cadenas privadas. Hoy hay un perfil más variado y encontramos un periodismo meteorológico, más científico y aportando datos.

–¿Es verdad eso que dicen los más viejos que antes hacía más frío?

–Ya hay datos que nos permiten asegurar que el cambio climático está aquí, pero esos recuerdos del tiempo son muy frágiles y están sujetos a vivencias personales. Todos los años vemos a una mujer diciendo que nunca ha visto llover tanto o sufrido tanta calor, pero coinciden con otras situaciones de años anteriores.

–Antes sacaban los cristos para que lloviera. ¿Qué hay que hacer ahora, tener paciencia?

–Más o menos, pero si tienes el coche sucio sabes que antes o después lloverá. La meteorología ha estado siempre vinculada a creencias populares que nos hacían creer en ciertas cosas como las cabañuelas, pero hoy tenemos una tecnología muy avanzada que nos permite contar con datos que nos permiten hacer una predicción más o menos estable.

–¿Por qué no hay un anticiclón de las Malvinas o de las Baleares y sí uno de las Azores?

–(Risas) Lo puso de moda Mariano Medina, pero hay varios repartidos por franja de altas presiones subtropicales que abarca todo el globo terráqueo y es el mandamás del tiempo en verano porque esa franja climática se posiciona hacia el norte dando tiempos estables y en invierno frío y seco.

–¿Se dejaría barba por una apuesta meteorológica?

–Nosotros nos cuidamos mucho de jugar a las probabilidades con la lluvia y esas cosas, por lo que nuestro margen de error es menor. Me dejaría barba para protegerme del sol aunque pueda dar un poco de calor.

–Cada vez que salgo a la calle sin paraguas con el cielo nublado llueve. ¿San Pedro me tiene manía?

–Eso es que no has visto mi predicción en la televisión (risas).