El AVE llega a Granada veinte años después como «acelerador del progreso»

La línea conecta la ciudad con la capital de España en 3 horas y 20 minutos y cuenta con una oferta diaria de 2.000 plazas

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el de la Junta, Juanma Moreno (en el centro), ayer en la inauguración del AVE a Granada / Foto: Efe
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el de la Junta, Juanma Moreno (en el centro), ayer en la inauguración del AVE a Granada / Foto: Efe

La línea conecta la ciudad con la capital de España en 3 horas y 20 minutos y cuenta con una oferta diaria de 2.000 plazas

Veinte años y 1.675 millones de euros después, el AVE llegó ayer al fin a Granada procedente de Madrid, una infraestructura largamente esperada por la sociedad granadina que se convertirá en un «auténtico acelerador del progreso de la ciudad, de Andalucía y del conjunto de España», tal y como aseguró el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que encabezó el viaje inaugural desde la capital de España junto al ministro de Fomento, José Luis Ábalos. En Antequera (Málaga), se sumaron el presidente de la Junta, Juanma Moreno; la consejera de Fomento, Marifrán Carazo; y la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, junto a otras autoridades.

La línea entra en servicio hoy –en tres semanas se han vendido más de 40.000 billetes– y los trenes emplearán un máximo de 3 horas y 20 minutos en recorrer los 568 kilómetros que separan Madrid de Granada. El viaje hasta Barcelona será de 6 horas y 25 minutos. Renfe ha programado tres trenes por sentido para la línea Madrid-Granada, con una oferta diaria de 2.000 plazas. En la línea de Barcelona se habilitará un tren por sentido, sumando otras 730 plazas.

En cuanto a la obra civil, se han construido siete túneles, uno de ellos de 3,3 kilómetros de longitud, y 31 viaductos. Entre estos viaductos figura el segundo más largo de una línea de alta velocidad, por detrás del construido sobre la vega del río Guadalete en la línea Sevilla-Cádiz. Se trata del viaducto de Archidona, que parte de un túnel y «sobrevuela» los campos de olivos bajo la Peña de los Enamorados. Renfe destinará a esta línea los modelos de trenes de las series 102 (con 310 plazas) y 112 (359), con tecnología de Talgo y Bombardier y una velocidad máxima de 330 kilómetros por hora. Esta conexión incluye otras ciudades andaluzas como Loja, Antequera, Puente Genil y Córdoba, así como Ciudad Real, lo que convierte a esta línea en un importante instrumento de vertebración territorial.

Sánchez, que descubrió una placa conmemorativa en la estación de Antequera y otra en la de Granada, aludió a las dos décadas de retrasos, incumplimientos y vicisitudes que ha padecido la capital granadina para entrar en el mapa de la alta velocidad y proclamó que, tras «esperar demasiado», Granada «le gana una batalla al tiempo y la distancia». Con el nuevo AVE, el progreso y las oportunidades de negocio se van a multiplicar y que habrá «más empleo, más turismo y más desarrollo económico» para todo el país. «Ese es el verdadero valor de lo público en una economía social y de mercado», reivindicó. Junto a ello, el presidente de funciones recordó que en 2018 más de un millón de turistas procedentes del extranjero visitaron Granada, una cifra récord que con la llegada del AVE la ciudad estaría capacitada para superar. Los datos del primer trimestre de este año apuntan en esa dirección, al registrar un aumento del 12 por ciento de visitantes extranjeros.

Por su parte, Ábalos señaló que «hoy comienza la mejora del transporte y la movilidad global del sur de España», al tiempo que agradeció a los granadinos su «paciencia infinita». Tras denunciar los agravios comparativos que durante años sufrieron algunos territorios en materia de infraestructuras y mencionar el «desdén» con el que han sido tratados el tren a Extremadura, el soterramiento en Murcia o la conexión ferroviaria de Granada con el centro y el norte de España, se comprometió a corregir todos esos déficits.

Moreno valoró la llegada del AVE como un «revulsivo económico» para Andalucía y aludió a las «muchas dificultades» que han jalonado la obra. El objetivo es que la comunidad autónoma «sea la locomotora económica de España». Por su parte, el alcalde de Granada, Luis Salvador (Cs), subrayó que esta jornada «supondrá un antes y un después para la economía y el turismo».