El empresario acusado de sobornos cobraba por surtir de material a empresas de la competencia

Operarios de Fitonovo, durante una poda de árboles
Operarios de Fitonovo, durante una poda de árboles

Las sospechas sobre la maraña de empresas que gravitan alrededor de Fitonovo ha ampliado la investigación del juzgado de Instrucción 6 de Sevilla a otras sociedades teóricamente competidoras directas, como las confirmadas Conversa-Cytever y Bremacons. Ambas son parte del macrocontrato de mantenimiento de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla, y a lo largo del pasado año usaron maquinaria de la primera para cumplir con las tareas de poda, según ha podido saber LA RAZÓN. Existe una desconfianza que, más allá de la línea judicial –bajo secreto de sumario desde hace siete meses–, ha llevado al alcalde a poner en cuarentena todas las contrataciones que cumplan dos factores: que fueran articuladas bajo la batuta de los dos funcionarios municipales encarcelados por la juez Mercedes Alaya o que ofrezcan sombra de duda sobre la participación de sociedades de alguna manera ligadas a la citada Fitonovo. Entre ellas se encuentra Bremacons Servicios Ambientales, cuyo fundador y administrador único estuvo a las órdenes del detenido Rafael González Palomo entre 1999 y 2004, cuando cesó como apoderado.

La relación de causalidad establecida no ha gustado nada en Bremacons, que defiende su limpieza en el concurso celebrado en 2012. Fuentes municipales confirmaron que ésta se encuentra entre las compañías sometidas a revisión por un equipo de funcionarios externos a la Delegación de Parques y Jardines. La ingente labor, indicación directa de Juan Ignacio Zoido, se realiza en paralelo, pero limitada por las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que en el registro del pasado 16 de diciembre requisó numerosos documentos y expedientes relacionados con el caso. Fuentes cercanas a la compañía de Brenes (Sevilla) certificaron a LA RAZÓN, tanto el pasado como trabajador de José Gutiérrez, como las conexiones «puntuales» al no disponer de las costosas herramientas que requiere la poda del arbolado. Más allá de eso, «la relación es nula», mantienen. Las mismas fuentes negaron incluso que la salida de Gutiérrez de la empresa medioambiental en 2004 se debiera a otra cosa que no fueran simples diferencias con la gestión y no a supuestas prácticas delictivas. Otra conexión quizá anecdótica es la que situaba como vecinas en la localidad de Brenes a Bremacons y Brenes Fruit, cuyas sedes estuvieron radicadas en la carretera de Sevilla, a pocos metros una de otra. Fiverde –implicada también en la trama– es accionista de la empresa de cítricos.

Desconfianza

El último trabajo que el Ayuntamiento ha encargado a Bremacons es el suministro de sustratos, fertilizantes y material complementario para sus jardines y viveros propios con un coste de casi 40.000 euros. Fue también uno de los últimos aprobados por el ex director de Medio Ambiente Joaquín Peña, destituido once días después de forma fulminante al ser imputado en la segunda fase de la «Operación Madeja».

Desde el día en que la Guardia Civil irrumpió en la sede de la Delegación de Parques y Jardines de Sevilla, el ambiente es «tenso». Algo que no ha facilitado la incorporación de Francisco José Ibáñez como sustituto de Peña, quien continúa tratando de hacerse con el timón de un barco demasiado convulso. «Nadie se fía de nadie», admiten en el entorno del Ayuntamiento. Porque a los problemas endémicos revelados por Alaya, se une la dificultad añadida de la desconfianza de unos funcionarios que se saben investigados por la Guardia Civil y el propio alcalde, empeñado en desentrañar la raíz de los supuestos fraudes.

Una privatización cuestionada por CC OO

«Estamos en las mejores fechas para realizar los trabajos de poda en los parques y jardines de Sevilla, y resulta que el servicio no tiene disponible las herramientas necesarias para realizar estos trabajos». Así denunciaba en noviembre la sección sindical de CC OO del Ayuntamiento hispalense lo que considera una dejadez muncipal. «Existen 11 máquinas motosierras averiadas y abandonadas en el taller, siete de ellas se podrían arreglar cambiando una simple pieza y cuatro, pendientes de llevarlas al taller», continuaba en su boletín virtual. Anteriormente, los empleados municipales ya habían alertado sobre las consecuencias de los deficientes trabajos realizados por la privatización de este servicio, que hasta 2012 realizaban de forma exclusiva ellos, provocando incluso la muerte a algunos de los especímenes.