El PSOE sigue su caída en una Andalucía desencantada

Ganaría unas elecciones autonómicas, pero sólo a 2,4 puntos del PP y perdería casi siete puntos respecto a las reales de 2015, según el Egopa

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, rodeada de los socialistas Juan Cornejo, Manuel Jiménez Barrios, Mario Jiménez, detrás a la izquierda; y Máximo Díaz Cano
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, rodeada de los socialistas Juan Cornejo, Manuel Jiménez Barrios, Mario Jiménez, detrás a la izquierda; y Máximo Díaz Cano

Ganaría unas elecciones autonómicas, pero sólo a 2,4 puntos del PP y perdería casi siete puntos respecto a las reales de 2015, según el Egopa

«2016 terminó siendo un mal año para los andaluces, interrumpiéndose la tendencia descendente de las percepciones negativas sobre la situación económica de Andalucía y de España iniciadas en verano de 2013». Así arranca el veredicto del Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa) de invierno 2017, realizado por el Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía (Cadpea), dependiente de la Universidad de Granada (UGR), hecho público ayer a través de su página web. Y si el ejercicio no fue positivo para los ciudadanos, en un periodo de letargo, tampoco parece haberlo sido para un PSOE en caída al que sus rivales le pisan los talones.

Los resultados del sondeo, una suerte de CIS andaluz, se esperaban con cierta expectación ya que, por primera vez desde que en 2002 se hiciera público el primero, fijándose uno de invierno y otro de verano, en 2016 no se elaboró el último. Materializado éste, el dibujo de situación de Capdea muestra una comunidad en la que el 73,9% de los andaluces califica como mala o muy mala la realidad económica regional, el 70,7% tiene una opinión negativa de la de España y más de la mitad de los encuestados apuesta por que se mantendrán igual en los próximos meses. Además, en el ámbito autonómico, ha aumentado nueve puntos la percepción negativa del panorama político desde comienzos del año pasado, de tal forma que el 64,6% de los interrogados la tilda de mala o muy mala, frente al 17,2 que la ve buena o muy buena.

Un desencanto que alcanza a la presidenta de la Junta, la socialista Susana Díaz. Los ciudadanos que declaran conocer su actuación política no la aprueban. De hecho, le otorgan una puntuación media de 4,52 puntos, lo que supone un descenso de casi uno, en concreto de 0,88, con respecto a la valoración de 5,4 que obtuvo en el Egopa del verano de 2014. Y si su sintonía con los andaluces ha disminuido, su equipo no ha salido mucho mejor parado. Se han elevado en diez puntos las malas percepciones sobre la gestión del Gobierno de la Junta, hasta el punto de que el 52,2% de la población la cree mala o muy mala, frente al 21,5% que entiende que es buena o muy buena. De vuelta a la arena económica, el 75,4% tiene poca o ninguna confianza en el Ejecutivo autonómico para mejorar la situación de Andalucía, lo que supone un incremento de esta desconfianza en siete puntos porcentuales en relación a la edición anterior.

El valor de afección de la oposición, por su parte, es desigual. Seis de cada diez sondeados suspende la labor realizada por el PP y Podemos con porcentajes de respuesta del 64,7% y del 60,3%, respectivamente. Para IU y Ciudadanos (C’s), los juicios sobre que necesitan mejorar suponen, a su vez, el 53,8% y del 44,1%.

Se ha preguntado en concreto a los participantes en este trabajo por el grado de cumplimiento del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos que logró desbloquear la investidura de Díaz y el 47,2% asevera que éste ha sido escaso o nulo.

Pues en ese escenario algo momificadamente sombrío, y aplicada la cocina, o sea establecido el método de estimación de voto, si hoy se celebrasen elecciones al Parlamento regional, el PSOE volvería a ser el partido más respaldado en las urnas, según Capdea. Con una participación estimada del 62,8%, los socialistas acapararían el 28,6 de los sufragios válidos, frente al 26,2% que conseguiría un PP, que, si bien no lograría la victoria, se afianza en el tradicional feudo del PSOE, sólo 2,4 puntos por detrás. Por lo que respecta a las fuerzas emergentes, Podemos y C’s, tendrían que conformarse con el 17 y el 12,1% y en última posición, IULV-CA arañaría un total del 5,7% de los apoyos electorales globales.

Estos datos significan que, en relación a la última encuesta difundida a finales de febrero de 2016, los populares de Juanma Moreno son los únicos que crecen un 0,9% y los socialistas, por contra, sufren el mayor retroceso, un 3,5. Menores descensos registran IU, con el 2,3%, Ciudadanos, 0,9 y la formación morada, con un 0,2%. Otra conclusión puede añadirse: una alianza de partidos podría arrebatar a los socialistas la Presidencia de la Junta que ocupan desde hace décadas.

Si la comparación se establece entre los porcentajes de voto real que el PSOE de Díaz obtuvo en los comicios autonómicos que ella adelantó a marzo de 2015, el balance también es para analizarlo ya que ese partido sacó una ventaja de casi nueve puntos en relación al PP, 35,4% frente a 26,7, que a la vista del informe de Capdea habría desaparecido. O visto de otra forma, los socialistas perderían más de siete puntos respecto de sí mismos y los populares apenas unas décimas. No hay que olvidar que una de las bazas que esgrime el entorno de Díaz que la anima a hacerse con la Secretaría General del partido es, junto a la de su «cercanía», que «ella gana elecciones» y otros no. Con todo, tiene donde agarrarse, ya que, en otro apartado del estudio de la Universidad de Granada, parcialmente subvencionado por el Ejecutivo regional, se establece que, con independencia del partido al que se votaría, el 68% afirma que el PSOE volvería a ser el ganador en unas hipotéticas autonómicas, seguido pero de lejos por el PP, con un 17,8%.

La encuesta arroja más información ligada a las urnas. Ante la pregunta de si mañana se celebrasen elecciones generales, a qué fuerza política votaría, los interpelados responden que lo harían al PP en un 22,9%, segmento superior al 18,1 que respaldaría al PSOE, el 13,1% cuyo sufragio sería para Ciudadanos, el 11,8 que se lo daría a Podemos y el 3,7 % que iría a parar a IULV-CA. Una estimación que está en línea con el hecho de que casi la mitad de los andaluces, el 49,7%, valora positiva o muy positivamente la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno de España.

Sin significativos cambios ideológicos

Para llevar a cabo esta suerte de CIS andaluz se realizó un trabajo de campo entre el 3 de noviembre al 12 de diciembre, tras el convulso Comité Federal del PSOE en el que se forzó la salida del ex secretario general de la formación, Pedro Sánchez. La muestra del sondeo han sido 3.200 entrevistas, 400 correspondientes a cada una de las ocho provincias.

Más allá de los parámetros directamente ligados a la elección de papeletas, el 65,7% de los participantes dice sentirse tan andaluz como español, un 12,1 expresa ser más lo primero que lo segundo y un 9,7% manifiesta lo contrario. De este Egopa se desprende, asimismo, que no se han registrado cambios ideológicos significativos en la comunidad en los últimos años, pese a la entrada en juego de los nuevos partidos. El PSOE vuelve a ser el partido que más simpatía inspira (24,1%) y tras él gana adeptos el PP (19,8). Ciudadanos se coloca en tercera posición (17,5), por delante de Podemos (10,2) e IU (8,4).

Y hay más a anotar. El 84,4% atisba que el Gobierno central favorece a unas comunidades más que a otras y sólo un 10,1 apunta que trata a todos los territorios del país por igual.