Andalucía

El puerto de Sevilla apuesta por mejorar la navegabilidad del río «sin tocar el fondo»

Tras la sentencia que anula el dragado por su afección a Doñana, impulsará el estudio del estuario

Tras la sentencia que anula el dragado por su afección a Doñana, impulsará el estudio del estuario

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«Estábamos en otro camino». El presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Rafael Carmona, quiso dejar claro ayer que el dragado de profundización del Guadalquivir era un proyecto que había sido descartado antes del rechazo del Tribunal Supremo, el segundo en este sentido, a esta operación, dados los «riesgos que la actuación supone para Doñana», tal y como señala la sentencia. Carmona, que participó en un encuentro informativo organizado por la Asociación de Directivos de Andalucía, Ceuta y Melilla, ofreció algunas claves de la estrategia en la que viene trabajando el puerto, que pasa por mejorar la navegabilidad del río «sin tocar el fondo», por lo que el fallo del Supremo no afecta a la línea que se pretende seguir con el apoyo de colectivos como los arroceros, las universidades y las organizaciones ecologistas.

Bajo la premisa de la mejora ambiental, Carmona reconoció que se necesita un conocimiento más profundo del estuario. De momento, la Autoridad Portuaria ya cuenta con más información de las mareas gracias a los acuerdos impulsados con diversas universidades y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). De esta manera, se está acompasando la salida y entrada de buques de mayor calado. Cuando la marea es alta el río amplía su profundidad en 20 centímetros, «lo que ha supuesto traer unas 300 toneladas mas de carga por trayecto».

Carmona también recordó que se trabaja para abordar temas como el origen de la turbidez del río y del tapón salino. Con todo, aseguró que «no se está hablando de rebajar 50 centímetros toda la ría, sino en puntos clave y analizarlo para ver qué podría suceder y si podría afectar o no a la salinidad», puesto que «mientras haya más agua, habrá más profundidad y más calado». Ahora el debate se centra en la utilidad de la nueva esclusa tras una inversión de casi 200 millones de euros, ya que la infraestructura iba a tener un sentido completo con el dragado de profundización. Carmona reconoció que la estrategia, entonces, era «equivocada». «Se ha enfocado mal porque se hizo con una visión economicista».

En la misma línea se pronunció el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, quien apostó por seguir trabajando para resolver la situación del estuario, «mejorarlo y protegerlo aún más, lo que supondrá proteger Doñana», puesto que hay que «mirar al futuro» para el avance del puerto. En este marco, Espadas indicó que la sentencia «no modifica la argumentación y confirma una anterior», algo que el puerto «tenía perfectamente asimilado». «Sólo se puede avanzar con la base de que no haya afección a Doñana y hay que garantizar la mejora integral del estuario del río para ello», advirtió. Además, defendió que el puerto trabaja desde hace tiempo en esa «componente técnica respecto a cómo hay que mejorarlo e invirtiendo en esos estudios y diseños con el objetivo de mejorar integralmente la calidad del agua y del propio estuario». En su opinión, «sólo cuando eso esté garantizado se podrán plantear otro tipo de proyectos».

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Por su parte, el presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), Miguel Rus, señaló que seguirán trabajando por tener un río «eficiente, sostenible y competitivo». Rus señaló la importancia de reconocer la singularidad del puerto de Sevilla como único interior de España, por lo que exigió que se incluyan en los presupuestos de las Administraciones partidas destinadas a mejorar las infraestructuras terrestres, ferroviarias y marítimas. En este punto, Rus dejó claro que desde la CES se seguirá defendiendo «el potencial del río Guadalquivir como elemento fundamental para el desarrollo de la economía sevillana».