El resultado fortalece el liderazgo de Moreno tras una «travesía complicada» de dos años

Espadas no se da por aludido y evita felicitar a Zoido, quien sacó pecho por el sexto triunfo en la capital, en su día feudo inexpugnable socialista

Javier Arenas y Juan Ignacio Zoido bromean ante la cámara durante la reunión de la Junta Directiva Regional
Javier Arenas y Juan Ignacio Zoido bromean ante la cámara durante la reunión de la Junta Directiva Regional

Espadas no se da por aludido y evita felicitar a Zoido, quien sacó pecho por el sexto triunfo en la capital, en su día feudo inexpugnable socialista.

La provincia de Sevilla es el bastión socialista por antonomasia. Hoy es casi el único. El rojo sólo domina también en Huelva y Jaén. El resto del mapa nacional se tiñe de azul popular. El análisis frío de los datos refleja una clara tendencia en el terreno sevillano, cada día más equilibrado entre los dos principales partidos, PSOE y PP. Basta decir que en seis meses, desde el 20D al 26J, las distancias se han reducido a la mitad. Los casi 100.000 votos de ventaja socialista se han quedado en 48.000 papeletas, consolidada aún en 83 de los 105 municipios en los que mantienen su dominio. En la capital, sin embargo, hace tiempo que el triunfo tiene un rostro y ése es el de Juan Ignacio Zoido.

Si a nivel regional Susana Díaz presumía hasta el domingo de permanecer invicta, Zoido a nivel local sólo conoce triunfos en votos en los seis comicios a los que ha acudido como cabeza de lista desde 2007. Ayer, pletórico, el ex alcalde hispalense se dirigía en los siguientes términos a Juanma Moreno en la reunión de la junta directiva del PP provincial: «Si tú quieres, estoy dispuesto a ganar las séptimas elecciones. Nada es imposible. Decían que el PP no podía ganar en la capital y ya lleva seis triunfos en lo que algunos consideran un feudo socialista inexpugnable». Desde el interior del PP ya fijan su objetivo, «una victoria en las autonómicas –aún lejanas– que hará posible que Juanma Moreno sea presidente de la Junta de Andalucía».

Desde la otra acera, Juan Espadas no se sentía aludido por los resultados –el PP crece en casi 10.000 votos y amplía su ventaja sobre el PSOE, que pierde casi 2.000, a casi 22.000 sufragios–, negándose a nombrar al cabeza de lista popular, Zoido, en sus reflexiones. «La lista de Mariano Rajoy ha sido la más votada», dijo en repetidas veces, tratando de trasladar que «eran unas elecciones generales y la gente sabía lo que votaba». Y aun así, el alcalde socialista recordaba que «sigue habiendo más votos en la izquierda que en la derecha». A su juicio, la abstención en barrios de clase trabajadora ha sido la causa del descenso del PSOE. No obstante, Espadas señaló a Unidos Podemos como «el gran perdedor» en la capital, constatando que «la ciudadanía no quiere posiciones radicales» y poniendo en valor la paz social alcanzada con los sindicatos para potenciar el empleo municipal –44 medidas y una oferta de 103 plazas en julio, 65 de policía y 38 de bomberos–.

Zoido, con sorna, no dudó en felicitar al representante del Distrito de Triana, Curro Pérez, donde el PP ha sacado casi 20 puntos de diferencia al PSOE, lugar de residencia de Susana Díaz. La suma de todos los esfuerzos ha permitido al PP igualar a cuatro diputados el reparto de representantes en el Congreso con el PSOE. Histórico.

Villalobos pide «autocrítica profunda»

«Ni triunfalismos ni alardes; tampoco complejos». Fernando Rodríguez Villalobos, presidente del PSOE de Sevilla, valora el papel jugado por su partido el 26J, pero al mismo tiempo pide «hacer autocrítica profunda en clave provincial y regional». Este peso pesado socialista ya se mostró partidario de la abstención tras el 20D, aunque desde su propio partido saltaron para silenciar su opinión.