Francisco de la Torre: «Si tuviera que decidir hoy mi candidatura, estaría en el sí»

Alcalde de Málaga (PP)

Ante la huelga de basura convocada para el día antes de cumplir 71 años, avisa: «Sólo sirve para pasarlo mal todos. No seamos tan masoquistas de hacerla innecesariamente»

Ha logrado su particular triángulo del arte: Picasso-Thyssen-Centro Pompidou, que va a abrir su primera delegación fuera de Francia.¿Cómo han sido las negociaciones?

–Bueno, Málaga tiene unas líneas de trabajo muy definidas donde entendemos que podemos encontrar fortalezas para plantear un futuro más comprometido con ese triángulo de tecnología, cultura y turismo.

–¿Qué cree que les hizo decantarse?

–Esta idea me venía rondando la cabeza y cuando hemos tenido espacios disponibles, como el Cubo del Puerto, un espacio cultural de 6.000 metros cuadrados planteado ya en el año 2004 que finalmente acogerá la instalación, les he hecho ver a sus responsables nuestras características como una ciudad con capacidad para ser plataforma turística y la capacidad de proyección hacia el Magreb. Nos han visto con mucho interés y mucha ilusión.

–Parece que no ha sentado bien al alcalde de Sevilla esta conquista tras la «huida» del Museo Thyssen.

–Yo nunca entendí bien eso... Puede que hubiera a nivel local o regional una invitación a que Carmen Thyssen considerara también Sevilla, pero nosotros ya teníamos un compromiso bastante firme adquirido. En este caso no es igual, no tengo noticia de que hubiera ningún proyecto en ese sentido.

–No, no lo había, pero a Juan Ignacio Zoido le preguntaron y dijo que «nunca tendrán lo que tiene Sevilla». ¿Cómo ha sentado eso?

–Me parece obvio que cada ciudad tiene cosas que son singulares. He entendido sus palabras como una queja a los anteriores equipos de gobierno al no haber dejado condiciones idóneas para plantear proyectos con ambición, estas cosas no se improvisan en unos meses. Yo siempre me alegraré de cualquier avance en Granada, Sevilla o Córdoba, por decir alguna ciudad andaluza.

–En el tema del Puerto, el presidente, Paulino Plata, ha asegurado que no regalará esos terrenos, como estaba previsto.

–Así se negoció con el anterior presidente y no hay que pagar nada. Es verdad que el Puerto tiene una situación complicada desde que se trasladó el tráfico de petróleo, que creaba unos riesgos y preocupaciones fuertes porque el oleoducto estaba ya dentro de la ciudad. Los petroleros se quedaban en la bahía y alguna vez hubo alguna fuga. Más de la mitad de sus ingresos venían de ahí, todo eso ha hecho que las cuentas no sean brillantes, puedo entender que el presidente busque ingresos como sea, pero...

–Éste no es de todas formas su problema más importante ahora mismo, con una huelga de recogida de basura convocada para el día 20. Intervino en el conflicto hace una semana, con más retrocesos que avances.

–Yo lo cuento como avance porque hicimos una oferta que mejoraba la anterior y que es totalmente imposible de mejorar. Y los trabajadores de Limasa son los que menos afectación han tenido por la crisis, su salario no ha bajado –subió un 0,5% en 2012, algo impensable en España–, pero la realidad es que el sector público ha bajado y en el privado los descensos han sido del 30% y más. Hay que dialogar, ver los números, entender por qué se hace nuestro planteamiento para que se estabilice el costo para el Ayuntamiento.

–En este sentido, es lógico que con un gerente que cobra creo que son 125.000 euros...

–No, son 110.000 fijos más un variable según resultados.

–En cualquier caso, más que el presidente del Gobierno. ¿Son lógicos, le decía, esos sueldos en una empresa semipública mientras se pide un esfuerzo a la plantilla?

–Son expertos, no venidos de ninguna adscripción política. Tienen que ser más altos que los de los políticos, es normal, eso pasa, en el Estado, en la autonomía y en todos los países. Desde luego en España los sueldos de los políticos no son altos comparados con Europa, y creo que es bueno. Y por supuesto el gerente de Limasa gana bastante menos de lo que ganaba hace tres años y ese descenso no se le ha hecho a la plantilla.

–¿Se guarda un as en la manga paradesconvocarla «in extremis»? Sería desastroso, más en estas fechas.

–Mire usted, no sirven más que para pasarlo mal todos, trabajadores y ciudadanos, tener pérdidas todos... Y al final, llegan a un acuerdo que podía haber llegado sin la huelga. Los trabajadores se cansan, los vecinos no están cómodos y se produce un acercamiento. No seamos tan masoquistas de producirnos daño innecesariamente para luego llegar a la misma conclusión. Debemos visualizarla y negociemos como si estuviéramos en la propia huelga.

–¿La empresa está en pérdidas?

–No, no, no, no, lo único que tenemos es que ajustarnos. Porque sea pública no puede ser que crezcan indefinidamente los sueldos, no son bajos los sueldos de Limasa...

–¿Tiene previsto otro encuentro con el comité de empresa?

–Sí, porque es mi obligación, igual que la de los trabajadores, ¡cuidado!, intentar evitarla. ¿Para qué han servido las huelgas? Es una empresa a la que no ha afectado la crisis, y no tengo ningún empeño en que le afecte, pero es que si no los números no salen.

–En el tema del metro, ¿va a haber regalo de Navidad para los malagueños o carbón?

–Ya sabemos que no. Se han dado siete u ocho fechas de inauguración, la más famosa que se dijo: «el 11 de noviembre del 2011 a las once de la mañana». Son dos líneas, pero sumadas tienen menos kilómetros que la de Sevilla, lo digo a efecto de que no nos acomplejemos (risas).

–¿Y qué le han dicho desde la Junta?

–Bueno, dijeron que efectivamente a final de año, pero tardará unos meses. En el tema de los plazos siempre hemos sido muy comprensivos y si se ha ido retrasando ha sido básicamente por dos problemas: lo complicado de una obra bajo tierra y la crisis. De todas formas en el proyecto de metro al principio faltó transparencia, ahora hay más. Ya se abrirá, ya se abrirá... cuanto antes mejor, si es primavera mejor que el verano, y en verano mejor que en otoño.

–En el aspecto económico, Málaga ha demostrado ser, digamos, cabeza de ratón: Andalucía está a la cola, pero está tirando del carro.

–Hombre, tenemos buenos indicadores y ha sido la capital urbana que más ha crecido en los años de crisis. En tecnología, también juega su papel. Y el tema de la construcción, tardará todavía pero ya se está notando, hay algo... En el aeropuerto, tenemos unas buenas cifras.

–El tráfico creció este último mes un 12% respecto a 2012.

–Pero tuvimos muchos años de estancamiento. Con el AVE se notó la bajada del tráfico a Madrid, está remontando y espero que se mantenga. El aeropuerto juega un gran papel para toda Andalucía, tiene una vocación claramente regional.

–Tras el Debate sobre el Estado de la Ciudad el día 5, las conclusiones parecieron las de siempre: optimismo en el Gobierno y la oposición acusándole de no ver la realidad social.

–Lo que pasa es que la oposición no puede dejar de reconocer que tenemos una política social permanente donde no hemos hecho ajustes, no puede acusarnos de ser los culpables de la crisis, es injusto. Lo que ha hecho el Ayuntamiento es sufrirla y de lo que sí podemos presumir es de no habernos quedado mirando.

–Se va a cumplir un año del desgraciado atropello de un niño en la Cabalgata de Reyes. ¿Qué se ha modificado para que no vuelva a ocurrir algo así?

–Eso no debe de repetirse nunca jamás en ninguna ciudad de España. Hemos tomado medidas técnicas, por un lado, con unas protecciones ideadas por profesores de la Universidad para que nada ni nadie pueda acercarse a la rueda. Y por otra parte, en materia de seguridad: el itinerario, limitar la edad de las personas que vayan en las carrozas –a partir de 8 años y hasta 55– y evitar también que haya muchas cabalgatas, que había muchísimas.

–Fue presidente de la Diputación muy joven.

–Y un alcalde bastante menos joven (risas).

–Sí, algo menos (risas). ¿Va a intentar seguir siendo uno de los alcaldes menos jóvenes en 2015?

–Pues no lo sé, no es una decisión que tenga perfilada del todo. Y no sé las edades de los otros candidatos (risas).

–Su compañero de partido y alcalde de Huelva –de su quinta– va a por la sexta.

–Yo con estos temas siempre digo que cuando llegue el momento, que será el año 14. Según me encuentre de fuerza, de salud, de proyectos... ahora mismo me encuentro muy bien, tengo fuerza, ilusión, imaginación, etc. Si siento que puedo ser útil y noto afecto de los malagueños... Pero todavía no ha llegado esa circunstancia.

–Pero está muy cerca.

–El verano del año próximo debo tomar la decisión. Si tuviera que decidirlo ahora, estaría en el sí, pero como no tengo que hacerlo...