La guerra, ¿culmen de la seducción?

La editorial sevillana «Caín y Abel» traduce por primera vez una obra de Marinetti de 1917

La editorial sevillana «Caín y Abel» traduce por primera vez una obra de Marinetti de 1917

De una herida en el frente surgió un libro para los jóvenes arrojados a la primera línea de fuego en la Gran Guerra antes de saber que el futuro existía. Aquel «Cómo se seduce a las mujeres», publicado en 1917 por Filipo Tomaso Marinetti, acompañó a los soldados italianos durante una contienda «higiénica», a decir del padre del Futurismo. La obra solo había llegado al español por una edición argentina, fechada en los años veinte del siglo pasado. Para llenar ese vacío de cien años en España, la editorial sevillana «Caín y Abel» la publica por primera vez, en traducción de Ugo Rufino Zarlenga y prólogo de Juan Bonilla.

Marinetti escribía para provocar. Desde el papel lanzaba sus ideas propagandísticas y cultivaba las obsesiones del «perfecto futurista». Entre ellas, estaban las mujeres, objeto de deseo y pocas veces sujeto. Y a su teórica seducción dedica en exclusiva este libro. «Bastan unas pocas objeciones para que Marinetti se acalore», relatan sus colegas Bruno Corra y Emilio Settimelli, en el prefacio de una obra que el primero recogió al dictado mientras el escritor se recuperaba de un fatídico encuentro con una granada.

La cuidada edición incorpora un estudio de Zarlenga sobre la obra, que clasifica como género literario erótico-social. En él, resalta que se trata de un texto concebido para divertimento de los jóvenes y al que el éxito editorial en Italia ha acompañado en todas sus reediciones. El traductor apunta «cómo la intención inicial de Marinetti de romper moldes y estructuras de la sociedad tradicional va a chocar más adelante con la institucionalización del Futurismo y su transformación en arte del régimen fascista» de Benito Mussolini. Más allá de esa raíz, Zarlenga destaca que el poeta italiano logra reflejar la Italia y la Europa de comienzos del siglo XX. Lo hace retratando los estereotipos culturales de la época y despreciando, de manera teatral y exagerada, el comportamiento de la sociedad burguesa y acomodada. La «ironía y el sexo» serían para él las armas para destruir todo aquello que los futuristas denostan. «¿Un libro sobre el arte de seducir a las mujeres, ahora...?», se interroga en el arranque Marinetti. Y él mismo responde «sí, ahora», justificándose en su «necesidad» de impartir lecciones de una teoría que asegura dominar. Para demostrarlo exhibe un amplio catálogo de supuestas conquistas, aderezado con odas al hombre italiano y futurista del que él y sus compañeros son, claro, la máxima expresión. «La guerra da a la mujer su verdadero sabor y su verdadero valor», afirma mientras relata sus conquistas como victorias carnales que luciera en el pecho. A lo largo de once episodios recorre sus experiencias con el «sexo delicioso», las exitosas y las que nunca sucumbieron a su «eléctrica calvicie». Instruye a unos sobre cómo deben ser los «asaltos» y a otras en cómo responder a los requerimientos de los hombres. Un relato que concluye exponiendo todas las «hermosas libertades» que su corriente artística ofrece a la mujer italiana: «Derecho al voto. Abolición de la autorización marital. Divorcio fácil. Devaluación y abolición gradual del matrimonio. Devaluación de la virginidad. Ridiculización sistemática y encarnizada de los celos. Amor libre». Siempre que los «superhombres» futuristas se lo consintieran.