Sevilla

La instrucción del accidente del Valme se alarga por tercera vez

La defensa recurre ya que la causa cumple dos años y la jueza no practica diligencias pedidas desde marzo

El accidente mortal se produjo el 20 de agosto de 2017 en el Hospital de Valme / Foto: Efe
El accidente mortal se produjo el 20 de agosto de 2017 en el Hospital de Valme / Foto: Efelarazon

La defensa recurre ya que la causa cumple dos años y la jueza no practica diligencias pedidas desde marzo

La jueza que instruye la causa por el accidente mortal de una joven que quedó atrapada en el ascensor del hospital sevillano de Valme cuando era subida a planta tras dar a luz, ocurrido el 20 de agosto de 2017, ha prorrogado, por tercera vez, el plazo de instrucción otros seis meses más. Una ampliación que la defensa de uno de los dos investigados, el ascensorista encargado del mantenimiento ese día en el centro, ha recurrido al considerar que «no podemos extender ad aeternum» la investigación judicial.

La titular del Juzgado de Instrucción 1 de Sevilla dictó el pasado 14 de agosto un auto en el que acuerda «una nueva ampliación del plazo de instrucción de la presente causa por un periodo de seis meses». Es la tercera prórroga que decreta la magistrada y la defensa considera que «se han practicado todas las diligencias imaginables» y las últimas solicitadas por la acusación particular, que representa a la familia de la víctima, Rocío Cortés, resultan «repetitivas que poca o nula luz podrán ofrecer al esclarecimiento de los hechos».

No obstante, la instructora no ha respondido a la última petición de la acusación, realizada el 20 de marzo, en la que solicitaba tomar declaración al inspector jefe de la Sección de Ingeniería e Informática Forense de la Policía Científica que analizaron la CPU del ascensor siniestrado, del que no pudieron recuperar los datos de aquel día al haber sido borrados, para determinar si fue «accidental o intencionado». También a los peritos de Atisae y Taxo que realizaron los informes sobre el elevador y al técnico de la empresa Orona encargada del mantenimiento de los ascensores del hospital de Valme.

En la causa son investigados, y ya declararon ante la jueza, el encargado de mantenimiento de la empresa destinado ese día al hospital y el celador que llevaba la camilla de la víctima, que quedó atrapada cuando tras pararse el ascensor y cerrarse las puertas, éstas se abrieron y al sacarla el elevador se puso en marcha con la puerta abierta.

Los informes periciales descartaron un fallo «eléctrico» o «mecánico» y apuntaron a un error «humano» ante una posible manipulación del elevador por parte del encargado de mantenimiento tras el aviso de avería que éste negó ante la jueza en su declaración en enero de 2018. La CPU del ascensor registra toda incidencia, si bien en este caso estaba borrada por lo que se envió a la Científica para ver si se podía recuperar la información sin éxito. La jueza también pidió al hospital información sobre si existe un protocolo y formación al personal encargado de trasladar a los pacientes sobre cómo actuar ante las averías de los ascensores, tras preguntarle al celador por este extremo en su comparecencia en septiembre de 2018 y señalar que no existía.

Son las últimas pesquisas realizadas tras las que la acusación pidió en marzo nuevas declaraciones sobre las que la jueza no se ha pronunciado.