La Junta sustituirá tres ascensores del Valme con la oferta más barata

El adjudicatario del contrato, de 450.000 euros, deberá formar en «maniobras de rescate»

Concentración de la marea blanca en el Valme tras la muerte de Rocío Cortés
Concentración de la marea blanca en el Valme tras la muerte de Rocío Cortés

El adjudicatario del contrato, de 450.000 euros, deberá formar en «maniobras de rescate»

Hospital sevillano de Valme. Estas palabras han resonado en la reciente actualidad informativa después de que el pasado 20 de agosto el ascensor número tres de ese edificio atrapara el cuerpo de Rocío Cortés, una paciente que acababa de dar la luz a su tercer hijo, provocándole un traumatismo craneal severo que acabó con su vida. Esos segundos mortales han originado un proceso judicial en el que se aclarará de quién es la responsabilidad de lo sucedido. Se produjo un segundo incidente sin daños, divulgado por un usuario en un vídeo subido a internet, cuando otro de los ascensores se desniveló. La Junta reclamó por él el pasado diciembre información a la empresa Orona, responsable del mantenimiento de los mismos. Pero el Gobierno andaluz no ha hecho solo eso.

Ha licitado un contrato para cubrir el suministro y la instalación «llave en mano» de tres ascensores montacamas, los números dos, tres y cuatro, para el Valme, centro adscrito a la Plataforma de Logística Sanitaria de Sevilla. Contrata el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y el importe a abonar, con el IVA sumado, se eleva hasta los 450.000 euros por, además, desmontar las instalaciones existentes. El plazo de ejecución es distinto para cada uno de los montacamas.

En los pliegos enlazados a este servicio, en los que se describen las características de los nuevos equipos y a los que se puede acceder en la plataforma de contratación que alimenta el propio Ejecutivo autonómico, se explica la «necesidad» y «idoneidad» del desembolso dinerario. «El Sistema Sanitario Público Andaluz (SSPA) cuenta entre sus fines garantizar el nivel asistencial a la población utilizando todos aquellos instrumentos a su alcance, mejorar la calidad de los servicios, conseguir un acceso equitativo a los recursos e incorporar aquellos aspectos que más demandan los usuarios y generan mayor satisfacción», se asevera en concreto en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP). Y se añade que la «mayor satisfacción» de los ciudadanos y «su seguridad» implican «medidas de accesibilidad y confortabilidad» las cuales incluyen, entre otras, la optimización de elementos «como los aparatos elevadores». Dejada sentada la conveniencia del contrato, se apunta que la adjudicación de éste se llevará a cabo a través de un proceso abierto de tramitación ordinaria, «determinándose la oferta económicamente más ventajosa», de acuerdo a diversos criterios especificados en un apartado del PCAP. En éste se establece que se asignará de entrada «el máximo de puntuación –hasta un 40 por ciento–, a la oferta de precio inferior» con respecto al marcado en la licitación, y se asignará luego la puntuación «al resto de las ofertas mediante proporcionalidad inversa». La mejora en el plazo de entrega permitirá sumar hasta un 20 por ciento y un rosario restante de otras cuestiones hasta un 10. La empresa seleccionada para el encargo deberá entregar el trío de ascensores «legalizado y funcionando –de ahí el ‘llave en mano’–» y estará obligada a «formar y a capacitar a los usuarios de los equipos en el manejo de éstos», a la luz de lo reflejado esta vez en el Pliego de Prescripciones Técnicas (PCT). «Es especial –se matiza– se formará al personal de las contratas de mantenimiento en las actuaciones de primera intervención y maniobras de rescate». Con suerte el tiempo pasará sin necesitarlas.