«La pobreza y la exclusión marcan el día a día de dos de cada cinco andaluces»

La APDHA avisa de las dimensiones «descomunales» de la situación y exige a la Junta que pase de la «falta de escucha» a la acción

Miembros de la APDHA hicieron ayer una radiografía de la pobreza en la región
Miembros de la APDHA hicieron ayer una radiografía de la pobreza en la región

La APDHA avisa de las dimensiones «descomunales» de la situación y exige a la Junta que pase de la «falta de escucha» a la acción

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) pide a la Junta acción. Movimiento ante la avalancha de datos que indica que las dimensiones de «la situación de pobreza que padece» la comunidad son «descomunales», cuatro décadas «después de las manifestaciones por la autonomía que intentaron poner fin a las desigualdades». Para el coordinador general de la organización, Valentín Aguilar, la lucha contra una pobreza que es «palpable» debe ser «una decisión política que hay que plasmar en los Presupuestos» o no será. Cree que el Gobierno regional debería considerar prioritario de una vez «la cobertura de las necesidades más básicas de la población», dado el florecimiento de estadísticas «preocupantes» que se cruzan y en las que se diluyen historias de personas.

La APDHA ha hecho recuento de los registros que evidencian la necesidad de actuar. «La pobreza y la exclusión marcan el día a día de dos de cada cinco andaluces –el 41,7% del total–, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)», advierte. Números detrás de los que se esconden «3,5 millones de personas» que «malviven», ajenas a la «supuesta recuperación económica» de la que presumen los gobiernos central y andaluz. La asociación se pregunta de qué mejoría «habla» la Junta cuando «un 52,8% de los andaluces no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos y un 78,1% tiene dificultades para llegar a fin de mes», a tenor de los datos del INE y de la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza (EAPN-A).

La APDHA sitúa una de las raíces de la carestía en la comunidad hundida en «el acuciante desempleo». Uno de cada cuatro parados en España es andaluz, de acuerdo a los últimos datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), pero es que además ahora «el trabajo no es una garantía para dejar de ser pobre», denuncian desde la asociación. «Ha surgido el creciente fenómeno de la población trabajadora empobrecida, que aunque lleve a cabo una labor remunerada, no puede acceder a una vida digna», explica Aguilar. Y hay más números para soportar las palabras. «De los más de 400.000 empleos creados en noviembre en Andalucía, sólo 17.000 fueron indefinidos», aportan desde la organización, para añadir que el panorama laboral está «azotado por la feminización» del paro, como muestra el que «el 58% de las personas desempleadas son mujeres», a la luz de la información del SEPE relativa al pasado noviembre.

A dibujar la silueta de la pobreza en la región contribuye la «emergencia habitacional». La APDHA tilda de «irracional e inhumana» la coexistencia de «miles de viviendas vacías y miles de familias sin derecho a ellas». Tiran en este punto de información del Consejo General del Poder Judicial que indica que en Andalucía los desahucios han aumentado «pasando de 26,2 diarios de media en 2016 a 30,6 en el primer semestre de 2017». Unos desalojos «promovidos por bancos y financieras, pero también por la Agencia pública de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) y por muchos ayuntamientos con parque propio», lamentan. En relación a este asunto, Aguilar critica que la AVRA «esté recurriendo a la vía penal, la más lesiva, contra quienes se encuentran en sus viviendas en vez de recurrir a otros métodos como agotar la vía del diálogo». De hecho, la asociación exige que se paralicen «los desahucios de primeras viviendas» y «los cortes de suministros básicos como la luz y el agua» y que se pongan en marcha con urgencia «recursos eficaces y suficientes para las personas sin hogar» que, «de manera vergonzante para la Junta, viven y duermen en la calle». Propone además el nacimiento de «un plan participativo multidisciplinar para la erradicación del chabolismo» y que se aborde «la dramática situación de los campamentos donde viven cientos de personas migrantes en las zonas agrícolas».

Por último, la APDHA pone el acento en «el creciente deterioro de los servicios sociales». Avisa de que la «continua rotación de los trabajadores sociales» provocada por el encadenamiento de contratos cortos «trae consigo retrasos incluso en las ayudas de emergencia». Por ello, estima «de vital importancia» el incremento de «las plantillas y de los presupuestos destinados a gasto social» para «dar respuesta a la creciente demanda» y permitir «el acceso a unos estándares de vida digna». Demanda, en definitiva, un «compromiso formal» del Gobierno autonómico con la pobreza.

Aguilar deja claro a este diario que, pese a «la falta de escucha», la asociación no desesperará. «No queremos permanecer indolentes ante esta situación. La pobreza aún no ha entrado en la agenda política como tema prioritario, pero al menos con nuestros actos contribuimos a que la vulneración de derechos humanos no vaya a peor», dice. Por ello invita a participar en los convocados en todas las provincias, excepto en Almería, con motivo del Día de los Derechos Humanos que se conmemora hoy y en la manifestación que arrancará a las 12:00 horas en Sevilla.