La recuperación del empleo a nivel nacional se estanca en Andalucía

El desempleo sube en 21.500 personas en el tercer trimestre del año y la tasa de paro se sitúa en el 31,73 por ciento, 10,55 puntos superior a la nacional. El 18,75 por ciento de los hogares cuentan con todos sus miembros en paro

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ayer en el Parlamento andaluz
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ayer en el Parlamento andaluz

El desempleo sube en 21.500 personas en el tercer trimestre del año y la tasa de paro se sitúa en el 31,73 por ciento, 10,55 puntos superior a la nacional. El 18,75 por ciento de los hogares cuentan con todos sus miembros en paro

Los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) –correspondientes a los meses de junio, julio y agosto– confirman que Andalucía se descuelga de la recuperación del empleo a nivel nacional. De hecho, mientras el paro bajó en España en 298.200 personas en el tercer trimestre del año, en relación al trimestre anterior, en Andalucía un total de 21.500 personas quedaron desempleadas, un 1,7 por ciento más. La comunidad autónoma, por tanto, cuenta con 1.281.900 parados, por lo que la Junta sigue sin conseguir su objetivo de bajar del millón de desempleados, una meta que ha tenido que posponer reiteradamente ante los malos datos que se siguen registrando, tanto mes a mes como en los cómputos trimestrales.

Las cifras son especialmente preocupantes porque se circunscriben a los meses de verano, teóricamente cuando más contrataciones se formalizan, sobre todo en el sector servicios. Además, este verano la región ha batido récords de visitantes, en las capitales y en las zonas costeras. Un buen balance turístico que no se ha reflejado en los datos de empleo.

El paro baja en la mayoría de las comunidades autónomas –tan sólo sube en Andalucía, Navarra, Ceuta y Melilla– y, en cuanto a la tasa de paro, Andalucía registra la cifra más alta: un 31,73 por ciento. Por contra, el dato nacional alcanza el 21,18 por ciento, su menor nivel desde el segundo trimestre de 2011. Por tanto, la tasa de paro andaluza es 10,55 puntos superior a la nacional. La región, además, ocupa el puesto undécimo respecto a la tasa de actividad, con un 58,69 por ciento, 0,81 puntos por debajo de la media nacional, que es del 59,5 por ciento. El porcentaje andaluz está por detrás del registrado en La Rioja (58,78), Aragón (58,9) y la Comunidad Valenciana (59,13). El número de activos fue de 4.040.000 personas, por lo que se registró una bajada de 28.9000, un 0,71 por ciento menos respecto al trimestre anterior, mientras que en relación con el mismo trimestre del año 2014 subió en 9.900 personas, un 0,25 por ciento más.

Cádiz y Jaén fueron las provincias con mayor tasa de desempleo en el tercer trimestre, con un 37,18 y un 35,38 por ciento, respectivamente. En el resto de provincias, la tasa de paro en Sevilla fue del 31,23 por ciento, en Almería del 31,08, en Córdoba del 30,99, en Huelva del 30,86, en Granada del 29,73 y en Málaga del 28,97. Sevilla, Málaga y Cádiz fueron las provincias que acapararon un mayor número de parados: 294.900, 236.000 y 220.000, respectivamente.

Un dato especialmente llamativo es el porcentaje de hogares andaluces que cuentan con todos sus miembros en situación de desempleo: un 18,75 por ciento. Esta cifra contrasta con la media nacional, que alcanza el 11,76 por ciento, siete puntos inferior al registro andaluz.

Ante este panorama, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, no tuvo más remedio que reconocer los «malos» datos de la EPA, aunque matizó que eso «no impide ver cómo se ha comportado» el empleo en el último año, cuando «el 27 por ciento del empleo creado en España ha sido en Andalucía». También recordó que «uno de cada cuatro parados menos registrados en España en el último año es andaluz». Por su parte, el presidente del PP-A, Juanma Moreno, achacó la subida del paro a la «falta de proyecto político y económico» del Gobierno andaluz. IU, de su lado, criticó que estos datos se derivan de «una economía basada en el sector terciario», Podemos criticó que el empleo «es un problema estructural» y Ciudadanos se limitó a asegurar que «algo no se hace bien».