La región aprueba planes especiales de sequía tras nueve años de retraso

«El anterior Gobierno decidió mirar para otro lado», señala la Junta. La falta de agua afecta a no menos del 11% de la población europea y al 17% del territorio comunitario

«El anterior Gobierno decidió mirar para otro lado», señala la Junta. La falta de agua afecta a no menos del 11% de la población europea y al 17% del territorio comunitario

Numerosos estudios trasladan más allá de Gibraltar la frontera desértica futura. Ya hay consenso para dejar de hablar de «cambio climático» y empezar a hablar de crisis o emergencia climática. El Gobierno andaluz ha acordado la tramitación por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, de los planes especiales de actuación en situaciones de alerta y eventual sequía para las demarcaciones hidrográficas de las cuencas intracomunitarias andaluzas. La elaboración de estos planes sumaba «nueve años de retraso». Su objetivo pasa por «minimizar los impactos ambientales, económicos y sociales que generan estas situaciones».

La Junta incidió en que los planes en cuestión forman parte de un mandato legal recogido en el artículo 63 de la Ley 9/2010, de 30 de julio, de Aguas de Andalucía. «No se había materializado hasta ahora», lamentó el Ejecutivo. «El Gobierno anterior decidió mirar para otro lado y eludir su obligación», criticó el portavoz Elías Bendodo acerca de la ausencia de «planes de actuación para demarcaciones hidrográficas de las cuencas intracomunitarias andaluzas aunque tenía obligación de hacerlo». Carmen Crespo, por su parte, cifró en casi una década el tiempo «sin planes fundamentales que evalúan el diagnóstico de la situación y ponen medidas al respecto». La escasez de agua es un fenómeno cada vez más frecuente y preocupante que afecta a no menos del 11% de la población europea y al 17% del territorio de la UE. La intención del Ejecutivo es «acometer una serie de estudios y actuaciones que permitan reducir la incidencia de las sequías sobre los diferentes usos del agua en las cuencas». El objetivo es optimizar los recursos disponibles antes y durante la sequía. Se elaborarán planes específicos para las demarcaciones hidrográficas del Tinto, Odiel y Piedras; Guadalete y Barbate, así como de las cuencas Mediterráneas Andaluzas. Los planes persiguen garantizar la disponibilidad de agua para asegurar la salud y la vida de la población, reducir los efectos negativos de la sequía sobre el estado ecológico de las masas de agua, en especial sobre el régimen de caudales ecológicos.