La Sierra de las Nieves se abre un hueco en la Red de Parques Nacionales

El Gobierno central aprueba una propuesta que lo convertirá en un activo turístico

Vista de la Sierra de las Nieves. La zona de protección incluye los términos de municipios como Ronda o Benahavís
Vista de la Sierra de las Nieves. La zona de protección incluye los términos de municipios como Ronda o Benahavís

El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, aprobó ayer la propuesta inicial conjunta de declaración del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves que, con una superficie de casi 23.000 hectáreas, se convertirá en el decimosexto de la Red de Parques Nacionales, los espacios con la máxima protección medioambiental del país.

Se inicia así un camino que concluirá, tras un proceso participativo de información pública y de consultas con todas las administraciones implicadas, en un proyecto de Ley que deberá aprobar el Ejecutivo y que será remitido a las Cortes Generales, ya que los parques nacionales son los únicos espacios protegidos que se declaran por Ley.

La figura de máxima protección para la Sierra de las Nieves traerá beneficios para toda la zona, en términos de turismo, inversiones, puestos de trabajo, directos e indirectos, como ya está acreditado que ocurre en los demás parques nacionales que conforman la Red, con los 15 millones de visitantes que, cada año, acuden a estos espacios protegidos.

Los municipios incluidos en la zona propuesta como Parque Nacional –Benahavís, El Burgo, Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera– suman, junto con los municipios incluidos en la zona periférica de protección del futuro parque y área de influencia económica –Alozaina, Casarabonela, Guaro, Igualeja, Ojén y Serrato– un total de unos 64.000 habitantes.

La Sierra de las Nieves cumple con los requisitos para ser parque nacional como son, además de la representatividad de sistemas naturales, una proporción relevante de las especies y comunidades propias de los sistemas naturales representados; además, su superficie es continua, no fragmentada, ocupada principalmente por formaciones naturales, sin elementos artificiales que alteren significativamente el paisaje, y sus suelos no son susceptibles de transformación urbanística. La singularidad geológica de la Sierra de las Nieves es otro de sus activos.