Andalucía

La Torre Sevilla desafía a los atascos con ocho millones de visitantes previstos

El nuevo centro comercial, de 43.000 mil metros cuadrados, abre mañana con la incógnita del tráfico en una salida clave de la ciudad

El nuevo centro comercial, de 43.000 mil metros cuadrados, abre mañana con la incógnita del tráfico en una salida clave de la ciudad

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En el verano de 2007, arrancó la construcción de la Torre Sevilla. Primero Cajasol y luego Caixabank, en 2012, impulsaron un proyecto que ha modificado sustancialmente la Isla de la Cartuja. No hay duda sobre el impacto a todos los niveles –económico, cultural e incluso en la panorámica de la ciudad– que el rascacielos está suponiendo. El centro comercial es el último frente que quedaba pendiente y desde mañana será una realidad. Ochenta comercios de moda, restauración y tecnología copan los 43.000 metros cuadrados en tres plantas y dos edificios conectados por cinco pasarelas y con calles abiertas pero techadas.

La gran incógnita surge al visualizar miles vehículos accediendo al recinto, que dispone de un aparcamiento subterráneo con capacidad para tres mil –gratuito las tres primeras horas–. La salida por Triana y la Isla de la Cartuja enlaza con la autovía de Huelva, que actualmente soporta graves problemas de tráfico coincidiendo con las horas punta de colegios y centros de trabajo. Una circunstancia que se agrava especialmente los viernes y a la que se suma el acceso a otra gran superficie comercial en el Aljarafe, con Ikea como gran atrayente. Más cuando la previsión es alcanzar los ocho millones de visitantes durante el primer año, según informó el director de Caixabank en Andalucía Occidental, Rafael Herrador, durante una comparecencia previa a la inauguración oficial. Herrador adelantó también que que en el futuro quieren que los comercios abran todos los domingos y festivos, para lo que deberán solicitar autorización a la Administración.

El Ayuntamiento y la gestora han colaborado para prevenir un posible colapso, según explicó Antonio Cayuela, responsable de la gestora. El acceso podrá hacerse a través de 28 líneas de autobús, tanto urbanas como interurbanas, y se activará un servicio de lanzaderas con el metro. «Se ha diseñado un plan de movilidad para las primeras semanas y se irá adaptando. Hemos hecho un esfuerzo para la reordenación del espacio, potenciando otros medios de transporte», detalló. No obstante, admitió que «vamos a estar vigilantes» ante el gran problema que puede presentarse.

Los números explican la trascendencia de la inversión: más de 320 millones, cien de ellos en la nueva superficie comercial. En el mismo espacio conviven la torre –con oficinas al 100% de ocupación, un hotel de cinco estrellas y un mirador en sus 37 plantas–; el Caixafórum, que acumula 400.000 visitas, y el centro comercial. Entre todos generan cuatro mil empleos directos.

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El artífice del diseño, César Pelli, no ha podido presenciarlo «in situ» porque los médicos desaconsejaron un viaje desde Argentina. «Me encantaría ver la torre construida, no sé si podré verla nunca en directo», confesaba a sus 91 años desde su casa, en un vídeo realizado por su socia, Susana La Porta. «Vinimos aquí con el anhelo de comprender la cultura sevillana y volcarla en el proyecto con una interpretación contemporánea. Logramos que pertenezca a este lugar, esta torre no podría estar en ningún otro sitio, solo en Sevilla», aseguró satisfecha.

El centro comercial reúne cerca de 60 marcas locales e internacionales de moda, cultura y gastronomía aunando la tradición de las calles sevillanas con la modernidad de la ciudad. Destaca la apuesta de Xiaomi, Primark, UDON, Tony Roma’s e Ikea con su concepto urbano, que abre su primer local en Sevilla.

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