Manifestantes no oficialistas también protestarán por los recortes del bipartito

La estrategia de la Junta de señalar sólo al Gobierno de Rajoy se «desinfla»

«Es un error garrafal que la Junta convierta el 28F en una confrontación contra Rajoy»
«Es un error garrafal que la Junta convierta el 28F en una confrontación contra Rajoy»

El bipartito no ha conseguido unir a los andaluces contra el Gobierno central. La demostración de fuerza que PSOE e IU quieren hacer el 28 de febrero, coincidiendo con el Día de Andalucía, va camino de truncarse. Podrá ser masiva, pero no única. Cincuenta colectivos presentaron ayer detalles de su protesta alternativa, no oficialista y que critica los recortes «vengan de dónde vengan».

Ése es precisamente el lema de la manifestación y el mensaje que la encabezará: «Contra los recortes, vengan de dónde vengan; contra el pago de la deuda y por los derechos del pueblo andaluz».

Los convocantes son organizaciones variopintas. Entre los sindicatos se encuentra el SAT, CGT, Ustea y el Sindicato Unitario. También están partidos políticos como CUT-BAI –la corriente dentro de IU que lidera el diputado andaluz Juan Manuel Sánchez Gordillo–, Primavera Andaluza, IU por la Base –críticos con el pacto de Gobierno con el PSOE– o Equo Andalucía. Se han sumado organizaciones como Ecologistas en Acción, Plataforma de Afectados por la Hipoteca o la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA).

En un comunicado, Javier García, portavoz del SAT apuntó que «nos hemos unido para responder a una situación de emergencia social, con una Andalucía que padece 10 puntos más de paro que la media estatal, con el 60% de su juventud en paro, con cerca de 50 desahucios diarios». Los convocantes no hacen distinciones entre «un Gobierno en Madrid que ha mentido al pueblo y que está lleno de corrupción» y «un Gobierno de la Junta que también recorta y que ha supuesto que 4.500 interinos en educación vayan a la calle, 3.000 en el SAS y casi 1.000 en el Servicio Andaluz de Empleo. Por no hablar de la corrupción de los ERE», argumentó.

El bloque también se atribuye la suspensión de la copa con la que tradicionalmente la Junta cerraba el acto institucional del 28F en el Palacio de San Telmo. El itinerario de la manifestación que recorrerá las calles de Sevilla arranca en el Prado de San Sebastían y finalizará, precisamente, en la sede institucional del Gobierno andaluz en torno a las 13:00 horas. Era previsible que confluyeran ambos actos.

Mientras, la protesta «oficialista» continúa su curso. Bajo el paraguas de la Plataforma Compromiso Social para el Progreso se han unido, entre otros, los sindicatos UGT y CC OO y PSOE e IU, que han confirmado su presencia. El «número dos» de los socialistas andaluces, Mario Jiménez, el vicesecretario general del PSOE-A, continuó ayer con sus llamamientos a la movilización. Señaló que los socialistas andaluces se «echarán» a la calle el 28F porque «en un año se ha retrocedido» lo conseguido en «30 años» de autonomía debido al «ejercicio continuo de agresión» por parte del Gobierno central hacia Andalucía. Según apuntó, el Ejecutivo de Rajoy «ha decidido conmemorar el 28F ensañándose con Andalucía».

En esta misma línea, el vicepresidente de la Junta y consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales Diego Valderas, aleccionó a unos jóvenes en el IES López Arenas de Marchena (Sevilla). Según informó Europa Press, el máximo dirigente de IULV-CA les trasladó la importancia que tiene hoy defender el Estatuto de Andalucía y las instituciones «para reconquistar los derechos que se nos están arrebatando». El discurso de Valderas se produjo durante una charla para explicar el por qué de la celebración de este día, cuáles son los símbolos de nuestra comunidad, dónde se ubican las instituciones andaluzas, los derechos que recoge el Estatuto y cómo se consiguieron, así como la necesidad de seguir luchando por no perder nada de lo conseguido. También se mostró comprensivo con la protesta el ex presidente andaluz Manuel Chaves, que en una entrevista en Canal Sur aseguró que el 28F debe ser una «jornada reivindicativa» por la «política de castigo» del Gobierno a la Junta.