Miles de personas conmemoran los 50 años del Orgullo

La manifestación para reclamar los derechos del colectivo LGTBi recorrió el centro de Sevilla en un ambiente festivo

Un grupo de chicas al inicio de la protesta de Orgullo del Sur, con las banderas de colectivo detrás / Foto: Ke-Imagen
Un grupo de chicas al inicio de la protesta de Orgullo del Sur, con las banderas de colectivo detrás / Foto: Ke-Imagen

La manifestación para reclamar los derechos del colectivo LGTBi ha recorrido el centro de Sevilla en un ambiente festivo

Con ambiente festivo pero sin perder en ningún momento su carácter reivindicativo. Así ha transcurrido la masiva manifestación del Orgullo LGTBi por las calles de Sevilla, encabezada por la pancarta «50 años de lucha, desafíos y conquistas». La convocatoria de las 13 entidades que conforman la Plataforma LGTBi conmemora en esta ocasión el medio siglo de los disturbios de «Stonewall Inn», que dieron lugar a la visibilidad del movimiento reivindicativo y la reclamación de la igualdad de derechos tal como se conoce hoy.

Ningún político de relevancia caminaba detrás de la cabecera; sí pudo verse a la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, o al líder de Cs en Sevilla, Álvaro Pimentel, portando el lema de su partido, mientras otros compañeros del Ayuntamiento, como el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, prefieron mezclarse entre la gente.

La marcha arrancó en la sede de la Diputación de Sevilla. Desde allí, las quince carrozas recorrieron el centro hasta culminar en la Alameda de Hércules, epicentro de las celebraciones del Orgullo del Sur. Allí comenzaron oficialmente el pasado jueves con el pregón, a cargo de Eba Rubio y David Sigüenza –los actores que encarnan a las santas Justa y Rufina en la obra de teatro «En Sevilla hay que morí»– y allí se clausuró un mes de actividades en torno al colectivo LGTBi, con la lectura de un manifiesto. Familias enteras, parejas del mismo o distinto sexo, niños, adolescentes y mayores seguían a pie el recorrido, en el que pudieron escucharse consignas en contra del oportunismo de determinados partidos políticos para unirse a las celebraciones, pero sobre todo a favor de los derechos del colectivo. Precisamente desde Cs denunciaron, a través de Twitter, que habían sido «atacados por intolerantes en la manifestación» de Sevilla, lanzándoles pintura de colores y gritándoles «Ciudadanos, fuera del Orgullo». «Cs es el partido de la libertad y la igualdad. Siempre lo hemos defendido y por eso #AlOrgulloVamos», escribieron en su cuenta oficial de la red. En ese mismo foro, Cs ya había recibido numerosas críticas después de pactar con Vox, partido que ha mostrado su rechazo a las políticas LGTBi. Un incidente aislado en un recorrido que se alargó más de tres horas y que cerró con el concierto de La Casa Azul una semana cargada de actividades. El Ayuntamiento estimó que más de diez mil personas acudieron a los conciertos de los dos primeros días, en los que el escenario Norte de la Alameda acogió las actuaciones de OBK, Delaporte o Soleá Morente.

Por otro lado, ayer se conoció la noticia de que la empresa municipal de vivienda de Sevilla (Emvisesa) ha cambiado de domicilio a un matrimonio homosexual que estaba siendo acosado por una vecina, según recoge Europa Press. Los dos hombres habían presentado una queja ante el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu.