Moda flamenca

Grace Kelly lo lució como nadie, al lado de su marido, Raniero de Mónaco. Y Ava Gardner lo llevaba de una forma tan elegante y tan natural que parecía que la hubieran parido en el mismísimo barrio de Triana. Es nuestro traje de flamenca, una de las señas de identidad de las ferias y romerías de Andalucía. Y artistas, como Lola Flores, Juanita Reina o Rocío Jurado, lo han sabido mostrar al mundo de una manera auténtica y racial. De toda esta tradición inmemorial, surgió hace años la denominada moda flamenca. Una tendencia que ha sido fuente de inspiración de grandes diseñadores. Y que ha generado un «boom», con firmas que se dedican únicamente a este género. En los volantes de cada traje va la cultura, el folclore y la idiosincrasia del pueblo andaluz. No hay distinción de clases cuando una mujer viste de flamenca. Desde la gitana que vende los claveles hasta la aristócrata de más alta cuna. Aunque, bien es verdad, que ese traje tan andaluz y que tanto favorece a cualquier mujer en primavera, gusta de una manera especial a féminas de la «beautiful people» y a gente «VIP». Pero hoy día, hay vestidos hechos a medida, por firmas de prestigio –cosidos en el taller–, hasta trajes de «low cost». Y, también, un sinfín de complementos con nuevas marcas que han nacido a su alrededor. Por eso, las tiendas especializadas ya comienzan sus encargos para este año. El traje de flamenca o también llamado de gitana (por favor, nunca decir de «faralaes»), hoy se exporta hasta la calle española de Miami. La esencia nunca se debe perder, aunque la pasarela puede dar margen a cierta improvisación. Y esa moda, tan única y tan especial, es la que puede verse estos días en «We love flamenco».