Política

«Paquillo» fichó de asesor en Empleo a un sindicalista del ERE de Santana

En las casi siete horas que duró el interrogatorio previo al encarcelamiento del dueño de Uniter, José González Mata, éste aportó un nuevo nombre a la trama de los ERE: «Paquillo», la persona con la que, según relató, negoció parte del expediente de Santana (2001) y del de la Faja Pirítica de Huelva (2003). Se trata de Francisco García Martínez, ex secretario general de Empleo de 2000 a 2003 y a quien también aludió ante la Guardia Civil el sindicalista de UGT, Salvador Mesa, como negociador del ERE de la Faja Pirítica de Huelva.

«Paquillo» fue alcalde de Guarromán, uno de los bastiones del PSOE en la provincia de Jaén, entre 1983 y 1995 y luego teniente de alcalde de dicho municipio hasta hace unos meses. Tras conocer la declaración de González Mata, el socialista negó haberse «sentado» con él. De hecho, aseveró a LA RAZÓN: «González Mata y yo no nos conocemos». Quiso dejar claro, asimismo, que no negoció «nada» de la Faja Pirítica ni de Santana Motor.

Aunque sí admitió un «fichaje» tras ser preguntado por ello. Fuentes del caso desvelaron a este diario que «Paquillo» se «llevó a trabajar de asesor a la Secretaría General de Empleo», una vez instalado en su puesto de la Administración pública, a uno de los negociadores del otro lado en el caso de la multinacional automovilística. García Martínez lo reconoció. ¿A quién? A Antonio Fernández Siles. Este nuevo nombre aparece en el sumario del caso que instruye la juez Mercedes Alaya. Se trata de un sindicalista de CC OO, quien presidió el comité de empresa de Santana hasta 1994 y pertenecía a dicho organismo cuando se convenió la regulación laboral de 2001 que ahora investiga el juzgado número 6 de Sevilla.

«Lo conocía personalmente y me parecía una persona honrada», se explica el ex secretario general. Y añade: «Necesitaba un asesor, le dije que se viniera y lo hizo más o menos al año de llegar yo», es decir, en 2001. Según la memoria de su ex jefe «estuvo allí un año y medio aproximadamente», desliza.

Entre la documentación que obra en poder de Alaya, Fernández Siles aparece en el listado de «trabajadores incorporados a las bajas incentivadas que no figuran en las pólizas». Es decir, recibió una indemnización de la «Asociación Promoción Social 28 de febrero», por acogerse de forma voluntaria al Expediente de Regulación de Empleo. Posibilidad que ofrecía el «Plan de Acción» de Santana.

Pero hay más. La trayectoria laboral del sindicalista no acaba ahí. En la «vida laboral», que forma parte también del sumario de los ERE, se puede comprobar que de nuevo, en 2001 fue dado de alta por el Consorcio Hacienda La Laguna de Baeza (Jaén), a cuya escuela de hostelería y turismo ha seguido vinculado este año, a tenor de lo expuesto en la página web de ese organismo.

Tras la dimisión de «Paquillo» en 2003, Fernández Siles salió de Empleo. No es el único «asesor» que ha salido a la luz en la sombría causa. El ex diputado andaluz del PSOE-A por Sevilla, Ramón Díaz, negoció como miembro de UGT el ERE de Delphi y luego pasó a «asesorar» a Francisco Javier Guerrero en la Dirección General de Trabajo. Estuvo presente en la negociación de varios ERE, entre ellos el de Saldauto, en el que se detectaron «intrusos».

«Fernández planteó que, a afectos de los ERE, Guerrero dependiera de él»

«En mi etapa, el secretario general de Empleo nunca tuvo competencias sobre los expedientes de regulación (ERE)», aseveró a LA RAZÓN Francisco García Martínez, «Paquillo». Ocupó dicha Secretaría «unos dos años y siete meses» de 2000 a 2003, cuando el titular de la entonces Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico era José Antonio Viera. Según explicó a este periódico, «todos los lunes, se celebraba un Consejo de Dirección». «En el segundo al que asistí –avanzó–, Antonio Fernández –viceconsejero en aquel periodo– planteó que a efectos de los ERE, Guerrero, dependiera directamente de él». Se refiere a Francisco Javier Guerrero, ex director general de Trabajo cuyas competencias, según García pasaban por «los expedientes de regulación de empleo, la prevención de riesgos laborales y las residencias de tiempo libre». «Paquillo» mantiene que intervino «en algún conflicto laboral como en el de Las Minas de Aznalcóllar, que estuve al completo, pero no en los ERE ni en las negociaciones con las mediadoras», recalcó. Se fue de la Consejería tras pedirle a Viera que «cesara a una persona de mi equipo». No desvela su nombre y finaliza: «Él –el consejero– me pidió tiempo, se lo di, y como no recibí respuesta dimití en febrero de 2003».