Política

PP y Ciudadanos pactan reducir las delegaciones territoriales y el número de consejerías a 10 u 11

Marín propone la creación de un área de Regeneración e insiste en la inclusión de independientes

Los líderes de Ciudadanos, Juan Marín (i) y del PP-A, Juanma Moreno. EFE/Julio Muñoz
Los líderes de Ciudadanos, Juan Marín (i) y del PP-A, Juanma Moreno. EFE/Julio Muñoz

PP y Ciudadanos avanzan en la negociación de la estructura de su Gobierno de coalición, después de cerrar el pacto con 90 medidas programáticas. Ambas formaciones se reunieron ayer para perfilar el Ejecutivo y hoy han mantenido un nuevo encuentro. Se dividirán prácticamente al 50 por ciento el número de consejerías, con la Presidencia para el líder del PP-A, Juanma Moreno, y la Vicepresidencia para el de Ciudadanos, Juan Marín, aunque si la cifra final es impar, habrá una consejería más para el PP, según han hecho público hoy en un comunicado. A partir de esta premisa negociarán el reparto del resto de competencias.

Los dos partidos pretenden que se reduzca el número actual de departamentos, que asciende a 13. Serían un total de diez –cinco para cada uno– u once –seis para PP y 5 para Ciudadanos–, además de la Presidencia y la Vicepresidencia. Se prevé que el área económica también se divida, presumiblemente con Hacienda para el PP y otra consejería económica para Cs, al igual que las competencias de sanidad y educación, que recaerían una en cada partido.

Los dos partidos han anunciado hoy en sendos comunicados este acuerdo, el primer punto que oficializan de su negociación sobre la estructura de gobierno, que se mantendrá durante los próximos días con la intención de cerrar el pacto definitivo la semana que viene.

Los dos partidos han enmarcado este acuerdo en su intención de reducir el número de cargos políticos en la administración, que también incluyeron en su pacto programático.

Las negociaciones de la estructura de gobierno -que siguen a las que ya fructificaron sobre el programa y la Mesa del Parlamento- marchan "por buen camino"y seguirán en las próximas jornadas.

La secretaria general del PP andaluz, Dolores López, ha explicado que "el cambio"que entiende que se votó en las elecciones significa, entre otros asuntos, "adelgazar la estructura política mastodóntica que el PSOE ha creado en Andalucía".

"Todo no puede seguir igual porque los andaluces han votado cambio después de 40 años de socialismo", ha manifestado López.

El líder de Cs en Andalucía, Juan Marín, ha defendido que es posible prescindir de parte de la estructura "sin que se resientan los servicios que reciben los andaluces", por lo que se puede tener una administración "más efectiva y a la vez reducir costes innecesarios".

Ha asegurado que las negociaciones "van por buen camino"y esperan tener el acuerdo de gobierno cerrado en breve.

Marín ha subrayado que el acuerdo es únicamente de un Gobierno de PP y Cs y que, cuando se cierre, valorarán "qué fórmulas"utilizan para presentárselo al resto de fuerzas políticas del Parlamento.

Marín, como novedad, propone la creación de una Consejería de Regeneración, Justicia e Interior, una de las prioridades de la formación naranja después de casi cuatro décadas de hegemonía socialista. Además, confió en la inclusión de algún independiente como consejero, algo en lo que coincide con los populares.

El líder de Ciudadanos matizó que su partido plantea una estructura de Gobierno «muy sencilla» y aseguró que el reparto de responsabilidades de ambos partidos «se debe corresponder con los resultados electorales» y el «empate técnico» que, subrayó, se produjo en las urnas, con 80.000 votos de diferencia entre PP y Ciudadanos.

En relación a los nombres de los futuros consejeros, Marín señaló que «lo primero es la estructura», ya que «es un Gobierno de cambio y por tanto hay que hacer muchos cambios» en el actual organigrama de la Junta, para después buscar los perfiles de «las mejores personas» en cada uno de los cargos. Igualmente, reiteró que «probablemente» entre los miembros del futuro Gobierno haya personas que no sean diputados y que sean independientes, incorporados al Ejecutivo para «hacer un trabajo muy serio».

De cara a la investidura, la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, celebrará una ronda de contactos con los portavoces la próxima semana, entre los días 9 y 10 de enero. Para esa fecha ya se habría fraguado la candidatura de Moreno. Sin embargo, el PSOE insiste en que Susana Díaz se presentará a la investidura porque «no hay nadie con más legitimidad que ella».

Adelante Andalucía pide estar en la Mesa del Parlamento «con voz y voto»

El portavoz parlamentario de Adelante Andalucía, Antonio Maíllo, dejó ayer claro que van a reclamar que esta formación esté en la Mesa del Parlamento con plenos derechos, esto es, con voz y voto. Maíllo indicó que la decisión de la Mesa de la Cámara de ayer supone «aplazar el derecho que asiste a Adelante Andalucía para ser miembro de la Mesa tal y como establece el Reglamento del Parlamento, que dice muy claramente que todos los grupos tienen que estar en la Mesa». Precisamente, todos los grupos presentes en la Mesa –PSOE, PP, Ciudadanos y Vox– acordaron por unanimidad admitir a trámite los escritos presentados por Adelante Andalucía y el PSOE para que el primero de ellos pueda estar presente en el órgano rector. Bosquet detalló que a partir de ahora cada uno de los grupos podrá presentar las «iniciativas correspondientes» para que esa presencia se lleve a cabo, lo que conllevaría, según explicó, una reforma del Reglamento de la Cámara, que podría realizarse en lectura única una vez que el Parlamento comience a funcionar. Esta fue, recordó la presidenta, la vía empleada por Izquierda Unida en la pasada legislatura, en la que se creó una vocalía que posibilitó su presencia en la Mesa con voz pero sin voto, de forma que se cumplió con el artículo 36 del Reglamento que habla de la presencia en la Mesa de todos los grupos de la Cámara.

El PSOE avanzó su deseo de que Adelante Andalucía pueda estar presente en este órgano «con voz y con voto», es decir, «en igualdad de condiciones».