Salud cuestiona los compromisos alcanzados tras las recientes protestas

El consejero dice que en Granada dependerán de las obras y reduce las medidas de Huelva a evitar traslados a Sevilla

Los consejeros de Economía y Salud, Antonio Ramírez de Arellano y Aquilino Alonso, ayer en Granada
Los consejeros de Economía y Salud, Antonio Ramírez de Arellano y Aquilino Alonso, ayer en Granada

Las consignas que lanzaron los manifestantes que el pasado domingo protestaron en Huelva contra la política sanitaria de la Junta no han tenido eco en los despachos de la Consejería de Salud. Tanto que el consejero del ramo, Aquilino Alonso, cuestionó ayer los compromisos que ha adoptado su departamento con los sindicatos y plataformas críticas, tras la reciente oleada de protestas para reclamar mejoras asistenciales en casi la totalidad de las capitales andaluzas. En el caso de Granada, donde firmó un convenio de colaboración con el Centro de Genómica e Investigación Oncológica (Genyo), aseguró que las obras previstas en varios centros sanitarios alterarán el cronograma previsto.

En este sentido, confirmó que «algunos aspectos» estarán «completos» antes de finales de junio, los que se refieren a cuestiones que «no están condicionadas por obras». Por ello, a la hora de licitar los trabajos, «tenemos que ajustarnos a los tiempos que marcan las leyes», un proceso «en el que se sigue avanzando» pero que será, advirtió, «paulatino». Pese a todo, confió en que antes de que finalice mayo se adjudiquen las obras del hospital neurotraumatológico, además de otros trabajos que se llevarán a cabo en el Campus de la Salud. También enmarcó en este proceso la adaptación del centro hospitalario de día oncohematológico «para mejorar la atención que se presta a esos pacientes».

Fue el pasado 21 de marzo cuando la dirección de los hospitales de Granada, los sindicatos y las plataformas críticas cerraron el nuevo modelo sanitario, que contará con dos áreas hospitalarias diferenciadas. Un acuerdo al que se llegó después de meses de intenso descontento social. De hecho, el médico de urgencias Jesús Candel «Spiriman» convocó las manifestaciones más multitudinarias en la ciudad de la Alhambra, que tuvieron como consecuencia la dimisión de la cúpula de la Consejería de Salud, la derogación del decreto de fusión hospitalaria y el inicio de las conversaciones con todos los colectivos sanitarios implicados. El acuerdo del mes de marzo implica que este mes de abril tendrán que cerrarse las carteras de servicios de los dos hospitales –el Virgen de las Nieves y el del Parque Tecnológico de la Salud (PTS)–, en mayo los trabajadores podrán solicitar la adscripción voluntaria a una de las dos áreas y en junio conocerán su destino. En torno al mes de octubre deberá quedar cerrado el proceso, una fecha que está más en el aire que nunca, sobre todo tras las últimas declaraciones de Alonso. El Sindicato Médico de Granada ya expresó a LA RAZÓN su intención de vigilar todos los pasos y de exigir el cumplimiento de los plazos, ya que «no queremos que la vuelta al modelo anterior se demore demasiado».

En relación a Huelva, los avances no han sido tan rápidos como en Granada. De hecho, la plataforma «Huelva por una sanidad digna» –que ha convocado hasta cuatro manifestaciones– no participa en el proceso de diálogo abierto por Salud, en el que sí están presentes los sindicatos. El propio Alonso reconoció que los escasos acercamientos de su departamento con el colectivo que lidera la doctora Julia Paloma Hergueta no han tenido mucho éxito. «Ya han habido reuniones con el gerente del SAS, que es el máximo responsable, aunque en la última ocasión no se consiguió avanzar mucho en los acuerdos», subrayó.

Pese a todo, señaló que «seguimos hablando y negociando con todas las personas y con todas las organizaciones que existen», recordando que existe un pacto «con todos los sindicatos que están representados en la mesa sectorial». Entre los compromisos adquiridos, enumeró las «mejoras en la asistencia» en las áreas materno-infantil y cardiología.

Los planteamientos de la plataforma crítica difieren mucho del diagnóstico que hace el consejero, quien aseguró que el objetivo «es mejorar la cartera de servicios para evitar que los ciudadanos se tengan que desplazar a Sevilla». En ningún momento se refirió a las reclamaciones del colectivo, que pasan por la construcción de un nuevo hospital materno infantil, la reanudación de los chares de Bollullos y Aracena, los centros de salud de Gibraleón, Valverde e Isla Chica, y la contratación de más personal, entre otras cuestiones.