Política

Susana Díaz se envuelve en la bandera «contra el populismo»

En su último discurso, elude la autocrítica, carga contra el «centralismo rancio» y pide más autogobierno

La presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, durante el mensaje de fin de año/Foto: Efe
La presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, durante el mensaje de fin de año/Foto: Efe

En su último discurso, elude la autocrítica, carga contra el «centralismo rancio» y pide más autogobierno.

Para su más que probable último mensaje de fin de año, Susana Díaz eligió San Telmo, antigua Escuela de Mareantes, sede de la Junta. En los últimos años, cada mensaje se desarrolló desde enclaves simbólicos como la Ciudad Califal de Medina Azahara (2017), Doñana (2016), el Patio de los Leones (2013) o la Alcazaba de Almería (2014).

Es la primera vez que el discurso de la presidenta, ahora en funciones, se graba en San Telmo –como hacía Chaves o Griñán–, y la segunda vez en Sevilla desde que accedió al cargo (en 2015 fue en el Rectorado de la Hispalense). Díaz, envuelta en la bandera del andalucismo y de la defensa de la autonomía, llamó a la lucha contra los populismos. Díaz señaló que el nuevo Parlamento «debe seguir reforzando nuestro autogobierno» y reivindicó el 28-F como «palanca que ha permitido que Andalucía abandonara la situación de subdesarrollo y de profunda injusticia histórica en que se hallaba al inicio de la democracia».

La sombra de Vox estuvo muy presente. «El progreso de nuestra tierra está indisolublemente vinculado a los valores que sustentan nuestra convivencia: la justicia, la libertad y la seguridad». «Esos ideales se encuentran seriamente amenazados en todo el continente como consecuencia del auge del populismo y de los nacionalismos egoístas, y ni Andalucía ni España son ya un territorio ajeno a ese peligro», indicó. «Esta amenaza crece y mucho más lo hará si logran imponer su criterio quienes apuestan sin ambages por un vaciamiento de nuestra autonomía y la mutilación de nuestras competencias», añadió.

«Eso significaría una regresión de magnitudes históricas, que nos devolvería al centralismo más rancio y a los períodos en los que Andalucía se le trataba como una tierra de segunda». Díaz pidió que «no consintamos que decisiones que afectan a Andalucía se adopten fuera de nuestra tierra y prescindiendo de nuestros intereses». Los dirigentes de PP y Cs negocian (y Vox revisa) el nuevo Gobierno.