Tiempo oficial para los buenos deseos

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Este largo título quiere rendir homenaje a la Navidad, muy denostada últimamente, sobre todo por quien ya saben y que no quiero ni nombrar. Desear que casi universalmente se dedique un tiempo a ser buenos y benéficos puede parecer algo bobo, pero peor sería no recordar que los buenos sentimientos incluso curan. Uno de los argumentos más usados a la contra es que esto de las Navidades no es más que la exaltación del consumismo. Convendría recordar a estos críticos que hay beneficio en las compras, y no sólo para los empresarios. Hay cientos de miles de personas que encuentra dos meses de trabajo, algunas incluso se quedan con contratos más largos, así que bien por la Navidad. Las revistas, que en esta época se llenaban de los clásicos posados de los personajes felicitando a los lectores desde sus casas, están hechas unas verdaderas bomboneras por obra y gracia de los decoradores más importantes. Esta semana –si salvamos a «¡Hola!», que nos ofrece el posado completo de los Reyes con sus hijas, de donde salió la felicitación navideña de este año–, «Diez Minutos», «Lecturas» y «Semana» se entregan a los colaboradores televisivos de la 5. A la chita callando, Carlota Corredera ha ido perdiendo peso al tiempo que ganaba poder, a través de unas sustituciones puntuales, como presentadora. Más tarde vino tener un día a la semana fijo, para últimamente pasar a estar al frente de la semana varios días. Ahora se anuncia el gran salto: será la presentadora titular de «Cámbiame», un espacio ya muy asentado en los mediodías de la cadena. Se habla de rechazo por algunos colaboradores que prefieren a Marta Torné, hasta final de diciembre, titular del citado programa. A mí siempre me ha parecido que estos rechazos no deben ir contra Carlota, que sus quejas las presenten a la dirección de la cadena, que es la responsable del cambio. Sucede que es más cómodo y menos arriesgado tratar de hacer pagar la injusticia a una señora que estará encantada con la decisión, como le sucedería a cualquiera de los que transitan en los pasillos de los programas televisivos. No puedo dejar pasar que además los reportajes más lucidos parecen de verano. En «Diez Minutos», Ricky Martin pasea por una playa mexicana con su novio. El cantante, con cuerpazo diseñado por el propio Miguel Ángel, aparece con escueto bañador, en el que parece haber puesto un trabuco. En Miami repiten escena Úrsula Corberó y Chino Darín. Navidades en el mar sería el título de esta película.