Un acelerador de partículas y empleo

El coste económico de su instalación implicará una inversión de 360 millones de euros y generará 35.000 nuevos puestos de trabajo en Andalucía

El coste económico de su instalación implicará una inversión de 360 millones de euros y generará 35.000 nuevos puestos de trabajo en Andalucía

La problemática del cambio climático y el impacto natural de los combustibles fósiles han generado una alarma social que exige un modelo energético sostenible y estable. Esto conlleva cumplir con el compromiso medioambiental rechazando ese 20% de energía nuclear que utilizamos y que genera residuos. Por ello, la localidad granadina de Escúzar, aspira a albergar un proyecto único en el mundo a través del estudio de materiales necesarios para la creación del acelerador de fusión o de partículas. «Lo importante es llegar a la meta», mantiene el científico español y director general del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), Carlos Alejaldre, sobre el proyecto del Demo Oriented Neutron Source (Dones). El primer paso para llegar a la producción de la energía eléctrica es investigar la naturaleza de los materiales para encontrar aquellos que resistan el nivel de temperatura que alcanza la fusión de neutrones.

Con un impacto medioambiental mínimo, Alejaldre asegura que una de las grandes ventajas es que la cantidad de combustible necesaria para la producción de energía es «absolutamente ridícula». «Si al agua de una bañera le sumas el litio de la batería de tu portátil, tienes lo que necesitas para suministrar la energía eléctrica a lo largo de toda la vida de un español medio», explicó el científico. Según este, las reservas de materiales como el agua y el litio podrían asegurar combustible para miles de años. Esta iniciativa, que se aprobará, según Alejaldre, a finales de 2020 y principios de 2021, se complementa con una investigación a nivel internacional en la que participan países de la Unión Europea y Japón. La combinación de los proyectos se dirige a la creación de un reactor que produzca energía eléctrica de forma masiva en un futuro. Se estima que el coste económico total de la instalación completa de Dones sea de 360 millones de euros y que tendrá un retorno económico de 900 millones.

Los investigadores confían en que la aprobación presupuestaria de la Unión Europea en materia de investigación pueda ser un «buen pistoletazo de salida» a finales del siguiente año. Antonio Manuel Peña, director de la oficina para su implementación, estima que en 2040 se obtendrán los resultados del proyecto para construir el reactor de fusión.

Más allá de la energía eléctrica

Según un estudio de la Universidad de Granada encargado a una consultoría andaluza, durante los 34 años de vida del proyecto, Andalucía será la región española que más se beneficiará del Dones. La producción se aumentará en 4.156 millones de euros, (un 53% del total) y se generarán 35.000 puestos de trabajo (1.049 de media anual). De las provincias andaluzas, Granada será la que mayor impacto económico experimente, aumentando su producción un 25% y creando en torno a 11.770 empleos (unos 346 de media al año).

Peña destaca el salto tecnológico que supondrá el proyecto, estimado para 2040. Campos como la electrónica o las ciencias de materiales «se beneficiarán de estos avances antes de producir el reactor de energía eléctrica». Además, los neutrones también tienen aplicaciones en ámbitos muy diferentes como los circuitos electrónicos o la radioterapia; «desde este punto de vista», asegura Peña, «ganamos todos».

Granada, cuna de innovación

Escúzar podría ser el primer escalón hacia la creación de la fuente de energía más novedosa del mundo. Alejaldre es partidario de la candidatura de la implantación del Dones en la provincia. En verano de 2017 se produjo la evaluación entre las diferentes propuestas europeas. De este modo, la Junta propuso la candidatura granadina para afrontar la puesta en marcha del acelerador de partículas en el municipio de Escúzar.

Entre sus competidores destacan Polonia y Croacia aunque lo que diferencia a la candidatura española de las demás es su «financiación favorable» y las características de Granada como «lugar idóneo». Alejaldre subraya sobre todo la Universidad Granada como la «sinergia» perfecta para implantar este proyecto. Su participación en el Dones es a través de la oficina para su implementación, dirigida por Peña y en la que colaboran la Junta de Andalucía, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Diputación de Granada y el Ayuntamiento de Escúzar. Otro de los objetivos del proyecto es trabajar mediante la inclusión de jóvenes científicos en su desarrollo. La oficina que dirige Peña facilita «medios materiales y económicos para que los científicos se especialicen en tareas relacionadas con el Dones».

Así, dos estudiantes recién titulados de la UGR han conseguido becas predoctorales para elaborar sus tesis participando en esta investigación y se contratará uno más en lo que respecta a la simulación de neutrones.