Un «poli malo» llamado Valdano

Un «poli malo» llamado Valdano

Clement Lenglet, que fue presentado el lunes, saldrá hoy como titular frente al Real Madrid

Un «poli malo» llamado Valdano

«Parece que uno traiciona a la patria si no es capaz de criticar muy seriamente a los árbitros. Yo me negué a asumir ese papel y fui castigado». Jorge Valdano, que se refería así a la reciente andanada de Gerard Piqué contra el estamento arbitral, tiene la memoria muy frágil. O puede que, cuando él cobraba un salario de siete cifras en el Real Madrid, nunca criticase a los árbitros, extremo que habría que comprobar en la hemeroteca. Pero sí los coaccionaba. Los madridistas visitan esta noche al Sevilla, que debe remontar tres goles para seguir en la Copa, y las paredes del Sánchez Pizjuán aún rabian con el agravio sufrido en 2004 de la mano del argentino.

No se parecía en nada aquel Sevilla al que compite hoy en pie de igualdad casi con cualquier club de Europa. Con Del Nido recién llegado a la presidencia y Joaquín Caparrós en el banquillo, el club estaba sumido en un pozo de mediocridad, con el candado echado en la sala de trofeos desde 1948 y sin haber disputado una final desde 1962. Esa semifinal contra el Real Madrid, la primera desde 1981, era el reto de una vida para varias generaciones de sevillistas y para una plantilla modesta pero aguerrida en la que empezaban a despuntar algunos de los elementos que protagonizarían poco después la edad de oro de la entidad: Dani Alves, Javi Navarro, David, Martí...

El Real Madrid, antes de que los hombres de Queiroz se desplomasen por completo, había ganado 2-0 en la ida, pero el Sánchez Pizjuán se convirtió esa noche de febrero de 2004 en un manicomio abarrotado por 50.000 locos dispuestos a cortarse las dos manos sin con ello ayudaban a sus gladiadores a darle la vuelta a la eliminatoria. Era aquél un Sevilla emotivo, macho y con un entrañable puntito macarra, moldeado por Caparrós, desde el primero de los futbolistas hasta el último aficionado, en la idea (cierta) de que el fútbol depara idéntica belleza con un caño que con media docena de tacos marcados en el esternón de un rival.

Al frente de ese plantel, tan importante en su puesto de central como en su condición de ideólogo, había un veterano ejemplar cuyas intervenciones más ásperas eran saludadas por el rugido unánime de la grada: «Pa-bloal-faro-es-nues-trolíder». Y Pablo Alfaro, hoy reconvertido en entrenador, recuerda que «hubo mucha tensión, porque el partido era importante para nosotros. Eran otros tiempos, no es como ahora, que se juegan muchas finales. Para el Sevilla, aquello era su oportunidad. Nos pusimos por delante rápido con gol de Antonio López y eso nos hizo creer».

Quedaba una hora y media para andar sólo la mitad del camino, pues el tanto de Antonio López a los veinte segundos de juego convirtió el estadio en un escenario de guerra. Seguro que en la playa normanda de Omaha el 6 de junio de 1944, había menos ruido. Al borde del descanso, Zinedine Zidane sufrió uno de sus frecuentes raptos de ira y fue expulsado por agredir a Pablo Alfaro. «Cuando llegamos al vestuario nos sorprendió ver a Valdano allí», recuerda el entonces capitán sevillista. En efecto, el director general merengue estaba esperando a Iturralde González en el mismísimo camerino arbitral.

El técnico argentino explicó al colegiado vasco, según testigos presenciales, la importancia que para la propietaria de los derechos televisivos de la Copa del Rey, la RFEF, tenía la presencia del Real Madrid en la final e Iturralde, obediente... Continúa Alfaro: «Lo extraño es que lo hubieran dejado pasar hasta allí estando en nuestra casa, y sí hubo momentos de tensión. Recuerdo que Caparrós nos insistió mucho en que no nos equivocáramos para no ver la roja, especialmente a Javi Navarro, que ya tenía una amarilla. Salimos a jugar la segunda parte y a los pocos minutos, Javi fue expulsado». Por nada, según demostró la televisión; o tal vez como consecuencia del intercambio de pareceres en el descanso.

La segunda mitad, diez contra diez, se fue al limbo entre rifirrafes y pérdidas de tiempo con aquiescencia arbitral, que impidieron que se generase una sola ocasión. A Valdano, adalid del fair play entonces como hoy, no le importó contemplar tres cuartos de hora de revolcones en el barro en medio de un ambiente él mismo se había encargado de emporcar. Al final, sonreía satisfecho: había parecido un accidente.

ALINEACIONES PROBABLES:Sevilla FC: Sergio Rico; Mercado, Rami, Lenglet; Sarabia, Iborra, Kranevitter, Escudero; Vitolo, Nasri; y Ben Yedder.Real Madrid: Casilla; Danilo, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Kroos, Asensio; Lucas Vázquez, Morata y Benzema.Árbitro: Undiano Mallenco (navarro).Hora: 21:15 / Gol TV.