Unas Atarazanas con el aval de los conservacionistas

Junta, La Caixa y Adepa sellan la reforma de los antiguos astilleros

Autoridades y representantes de La Caixa y Adepa, ayer en la presentación del acuerdo para rehabilitar las Atarazanas
Autoridades y representantes de La Caixa y Adepa, ayer en la presentación del acuerdo para rehabilitar las Atarazanas

Desde el año 2009, cuando la Junta y La Caixa suscribieron el primer contrato para rehabilitar el edificio, han pasado ocho años de modificaciones y bloqueos que mantenían a las Atarazanas de Sevilla, los históricos astilleros del siglo XIII, en el dique seco. Ahora, tras el acuerdo sellado ayer entre la Junta, la Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) y la Fundación Bancaria La Caixa, se pone fin a un conflicto enquistado y arranca una nueva etapa que «tiene que acabar en el menor tiempo posible con las Atarazanas a disposición de la ciudadanía», tal y como aseguró el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez.

Cuando el proyecto, obra del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, estaba autorizado por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico y contaba con licencia de obras, Adepa impugnó este último trámite en los tribunales al considerar los planes un «crimen patrimonial». Tras una ardua negociación, se asumen las indicaciones del grupo conservacionista, a cambio de que éste retire la demanda judicial.

De esta manera, el proyecto inicial debe ser modificado, un proceso que durará al menos seis meses. Cuando se reúnan de nuevo todos los permisos la obra física durará casi dos años. La previsión es que en el primer trimestre de 2019 arranquen las obras, que cuentan con un presupuesto de 12,8 millones de euros. «Este acuerdo redundará en beneficio para la ciudad, busca poner en valor este patrimonio y convertir las Atarazanas en centro cultural de referencia mundial», sostuvo Vázquez, quien añadió que el acuerdo «ha costado porque está basado en el rigor y la responsabilidad, nos compromete a todos y es una hoja de ruta que Cultura cumplirá con compromiso firme».

Por su parte, el presidente de Adepa, Joaquín Egea, señaló que el edificio «se ha convertido en una especie de mito» y recordó que es uno de los grandes desconocidos para el gran público y la mayoría de los turistas que visitan la capital hispalense. «Las Atarazanas, la catedral civil de Sevilla unida al Hospital de la Caridad, mirando al río, con la Torre del Oro y la Torre de la Plata, sería uno de los puntos más notables y atractivos culturalmente de toda la ciudad», sostuvo, por lo que «hay pocos sitios que tengan el potencial arqueológico y cultural de este monumento». También recordó que la presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha sido «una de las grandes impulsoras de este acuerdo».

De su lado, el director territorial de CaixaBank en Andalucía Occidental, Rafael Herrador, expresó su alegría por este acuerdo «que permite avanzar», al tiempo que agradeció a la Consejería de Cultura «su impulso fuerte» para propiciar el entendimiento, a Adepa «su flexibilidad» y a la Fundación Bancaria La Caixa «su firme deseo de que podíamos llegar a materializar el acuerdo que se acaba de firmar».

Excavaciones hasta el nivel original y renuncia a usos hosteleros

Entre otros puntos, el acuerdo contempla excavaciones en dos naves del edificio hasta su nivel original y la renuncia a usos hosteleros en el cuerpo superior. Además, se rechaza la habilitación de accesos desde la calle Dos de Mayo y se recuperan los vestigios de la antigua muralla almohade.